La crisis energética en Cuba se profundiza. Este lunes, la isla sufrió su sexto apagón nacional en un año y medio. Como resultado, más de nueve millones de personas quedaron sin electricidad.
Antes de este colapso, la situación ya era crítica. En La Habana, los apagones alcanzaban hasta 15 horas diarias. En otras provincias, incluso, los cortes podían extenderse hasta por dos días.
Además, el deterioro del sistema eléctrico viene desde 2024. Sin embargo, el escenario empeoró tras el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos en enero, lo que redujo aún más el acceso a combustible.
Por su parte, el Ministerio de Energía y Minas informó que no se registraron fallas en las termoeléctricas durante la desconexión. No obstante, las autoridades investigan las causas del apagón. Mientras tanto, se activaron protocolos para restablecer el servicio.

Por otro lado, la crisis ha impactado la economía. La actividad productiva está casi paralizada. Como consecuencia, el descontento social ha ido en aumento.
En los últimos días, además, se reportaron protestas en varias ciudades. Algunas incluso terminaron con enfrentamientos y detenciones, reflejando el impacto de los prolongados cortes de energía.
