Néstor Marroquín, líder del colectivo que impulsa un proceso revocatorio contra el alcalde de Quito, Pabel Muñoz, lo demandó penalmente ante la Corte de Justicia de Pichincha.
La causa es una reciente declaración de Muñoz, en la cual calificó de “mamarrachos” y “tránsfugas” a los responsables de la revocatoria.
Por tratarse de un delito, Marroquín exigió sanciones penales, incluyendo cárcel y pedido de disculpas públicas.
La revocatoria

De acuerdo a sus cifras, hasta ahora cerca de 60.000 ciudadanos han firmado favorablemente, para exigir una consulta popular que determine el futuro del alcalde.
Marroquín aclaró que el término “tránsfuga”, utilizado en su contra por Muñoz, no tiene asidero, ya que se utiliza para designar a alguien que escapa de algo o que traiciona a alguien.
Además, el propio Consejo Nacional Electoral (CNE) autorizó la recolección de firmas y la emisión de los formularios. Por tanto, el proceso de revocatoria no es “tránsfuga”.
En los próximos días, agregó, se instalarán brigadas itinerantes, además de los 8 puntos existentes en todo Quito, para reunir el respaldo necesario que permita despedir al alcalde, a quien acusan de incumplimiento de funciones.

