Ecuador logró cubrir pagos inmediatos de su deuda externa mediante la emisión y recompra de bonos soberanos en enero de 2026. La medida alivió el calendario de pagos, pero analistas advierten que genera mayores costos financieros futuros.
El 26 de enero, el Ministerio de Economía anunció la emisión de bonos por 4 000 millones de dólares con vencimientos en 2034 y 2039, a tasas de 8,75 % y 9,25 %.
De ese monto, 3 000 millones se usaron para recomprar bonos antiguos que vencían en 2030 y 2035, con tasas más bajas, de 6,9 %. Esto permitió ampliar los plazos de pago y reducir la presión fiscal inmediata.
La recompra se hizo por debajo del valor nominal, retirando aproximadamente 3 057 millones en bonos antiguos. Esto reduce los pagos de deuda de 2026 en casi 700 millones de dólares.
Sin embargo, los nuevos bonos con tasas más altas implican mayor costo de intereses en los próximos años. Analistas señalan que la operación solo aplaza el problema de fondo del endeudamiento del país.
El Observatorio de la Política Fiscal advirtió que la deuda externa en bonos creció en 943 millones de dólares. Solo en 2026, los pagos de intereses aumentarán 85 millones de dólares, limitando el espacio para gasto social e inversión pública.

