Durante la cumbre de la OTAN en La Haya, el secretario general Mark Rutte afirmó de forma categórica: “las acciones de EE.UU. sobre Irán no violan el derecho internacional”, refutando las críticas de líderes como el primer ministro noruego y el presidente francés.
Rutte destacó que la postura de la Alianza es clara: Evitar que Irán desarrolle armas nucleares, y consideró que el ataque se enmarca dentro de criterios legítimos de defensa y seguridad colectiva . También mencionó que no cree que se esté buscando un cambio de régimen, sino simplemente frenar el avance nuclear de Teherán.

Este respaldo aliado generó controversia internacional, ya que Norway y Francia señalaban que tales ataques carecían de el sustento jurídico necesario para justificarse como defensa preventiva .

