Irán y Estados Unidos se acusan mutuamente este miércoles 3 de junio de violar la frágil tregua con ataques cruzados en el Golfo, donde proyectiles de Teherán golpearon el aeropuerto de Kuwait y mataron a una persona.
Estas hostilidades representan un nuevo desafío al frágil alto al fuego iniciado el 8 de abril entre ambas partes que, según el presidente estadounidense Donald Trump, todavía mantienen contactos para establecer una paz duradera.
Otra amenaza para la tregua son las operaciones militares en Líbano, donde ataques israelíes impactaron cerca de Beirut y causaron nueve muertos en el sur.
La reanudación de los ataques y la falta de avance en las negociaciones provocaron una nueva subida de los precios del petróleo, convulsionados por la guerra y sus consecuencias en el estrecho de Ormuz, crucial para el comercio de hidrocarburos.
Washington y Teherán se señalan mutuamente como responsables de las nuevas hostilidades del miércoles, que provocaron el cierre temporal del aeropuerto internacional de Kuwait.
Según el comando del ejército estadounidense para Oriente Medio (Centcom), Irán lanzó durante la noche varios misiles contra Kuwait y Baréin. El ejército iraní reportó 13 misiles y 17 drones.

Negociaciones congeladas
Medios iraníes aseguran que Teherán ha suspendido las conversaciones indirectas con Washington a raíz de la ofensiva israelí en Líbano.
Ante estos rumores, Trump desmintió una suspensión de los contactos con Teherán y aseguró que estos continuaban «sin interrupción», pero la realidad dice lo contrario.
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