El ministro francés de Justicia, Gérald Darmanin prometió «toda la verdad» sobre los fallos institucionales «extremadamente graves» revelados por el caso Lyhanna, la niña de 11 años violada y asesinada, y cuya muerte ha reabierto el debate sobre la protección de los menores víctimas de violencia sexual.

Los padres de Lyhanna, la niña de once años cuya muerte ha provocado una profunda conmoción en Francia, le pidieron perdón públicamente por el horror vivido durante una multitudinaria marcha blanca que congregó a unas 6.000 personas.
La trágica muerte de la menor ha desatado una tormenta política que sacude los cimientos del sistema judicial galo, arrastrado a un severo examen tras la detención de Jérôme Barella, un hombre de 41 años y padre de una amiga de la víctima, que acumulaba múltiples denuncias previas por violación y agresiones sexuales a menores.
Jérôme Barella, de 41 años fue detenido a las pocas horas de desaparecer la menor y se encuentra actualmente en prisión preventiva.


El caso ha desatado la indignación de los ciudadanos debido al abrumador historial del sospechoso, quien acumulaba múltiples denuncias por agresiones sexuales y violaciones a menores —la primera de ellas registrada en el 2017—, de las cuales algunas se encontraban aún en curso y otras habían sido archivadas por falta de pruebas suficientes.
Revisión de 70.000 denuncias
El ministro francés de Justicia, Gérald Darmanin, anunció este domingo que solicitará una revisión exhaustiva de todas las denuncias que involucren a delitos contra menores, aproximadamente 70.000 expedientes, antes del 14 de julio.
