El embalse de Mazar, el más grande del país, que es clave para la generación eléctrica en Ecuador, empieza abril de 2026 con 13 metros por debajo de su nivel máximo, mientras que las lluvias en Cuenca y el Austro del país han disminuído.
A las 07:00 del 1 de abril, el embalse de Mazar, ubicado en el sur del país, registra una cota de 2.140 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m). El nivel máximo de este embalse es 2.153 m.s.n.m.
La caída del embalse de Mazar ocurre en un momento de déficit de generación eléctrica y un aumento de la demanda, lo que ha llevado al Operador Nacional de Electricidad (Cenace) a pedir al sector privado que encienda sus generadores para autoabastecerse.
El Gobierno de Ecuador ha descartado que exista una nueva crisis de apagones. Sin embargo, los cortes de luz repentinos, como los de la noche del 31 de marzo en Quito, se han vuelto más frecuentes.
Mazar pierde agua
La caída pronunciada del embalse de Mazar empezó el 12 de marzo, porque las lluvias en el Austro disminuyeron su intensidad.
Las centrales de Paute empezaron a operar a una mayor capacidad en un momento en que el estiaje afectó a la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, que está operando por debajo de la mitad de su capacidad.
Además, aunque el primer trimestre del año ha sido lluvioso en el Austro, en los últimos 10 días de Marzo hubo menos precipitaciones.
En febrero, por ejemplo, los caudales promedio del río Paute, en donde se encuentra el complejo hidroeléctrico del mismo nombre, se ubicaban por encima de los 60 metros cúbicos por segundo. Mientras que en los últimos días de marzo, los caudales promedio de Paute cayeron por debajo de los 50 metros cúbicos por segundo.

