Emelec se pronunció oficialmente tras la aparición de un monigote colgado en un puente del sur de Guayaquil, acompañado de un mensaje que exigía la salida de Jorge Guzmán de la presidencia del club. La institución calificó el hecho como una amenaza directa contra la vida de su máximo dirigente.
El suceso ocurrió en el sector de las calles Portete y Quito, cerca del estadio George Capwell, y generó preocupación dentro del conjunto eléctrico, que atraviesa un complejo momento institucional y deportivo.
Mediante un comunicado, el club advirtió sobre un “persistente interés por desestabilizar a la actual directiva”, encabezada por Guzmán. Según la entidad, estos intentos se han manifestado previamente por vías legales y ahora habrían escalado hacia actos de intimidación extrema, incluyendo amenazas de muerte.
Emelec condenó de forma categórica cualquier expresión de violencia y solicitó a las autoridades competentes que se inicien las investigaciones correspondientes para identificar y sancionar a los responsables de este hecho.
La institución también alertó que este tipo de acciones buscan generar miedo y un ambiente de psicosis colectiva, por lo que reafirmó su compromiso con el respeto a la ley, los valores democráticos y la defensa de sus derechos por los canales jurídicos establecidos.

Finalmente, el club hizo un llamado a socios e hinchas a mantener la calma y actuar con responsabilidad, unidad y respeto, priorizando la institucionalidad del equipo.
Este episodio se produce en un contexto adverso para Emelec, que recientemente fue sancionado con la pérdida de tres puntos por incumplir obligaciones económicas. Pese a contar con plazo hasta el 9 de enero de 2026 para regularizar sus deudas, la institución no presentó la documentación requerida dentro del tiempo establecido, profundizando la crisis que atraviesa actualmente.

