Estados Unidos inició el proceso para retirar a Siria de la lista de países patrocinadores del terrorismo, una designación vigente desde 1979. El anuncio se produjo el mismo día en que el presidente Donald Trump se reunió en Ankara con su homólogo sirio, Ahmed Al Sharaa, durante la cumbre de líderes de la OTAN.
El secretario de Estado, Marco Rubio, informó que la Administración de Trump notificó oficialmente al Congreso su intención de revocar la designación. Ahora deberá cumplirse un período de notificación de 45 días antes de que la medida pueda entrar en vigor.
Rubio aseguró que la decisión responde a los cambios registrados en Siria tras la caída del régimen de Bachar Al Asad en 2024, así como a las acciones emprendidas por el Gobierno de Al Sharaa contra el terrorismo y a las garantías ofrecidas por Damasco de no respaldar actividades terroristas a nivel internacional.
El funcionario afirmó que el levantamiento de las sanciones permitirá reactivar el comercio y la inversión extranjera, además de impulsar la reconstrucción del país. También señaló que una Siria estable y en paz beneficiará tanto a la región como a la comunidad internacional.
En los últimos meses, Washington ya había dado pasos para flexibilizar su política hacia Siria. En junio de 2025, Trump alivió parte de las sanciones económicas, mientras que posteriormente su Administración retiró de la lista de organizaciones terroristas a la coalición islamista HTS, liderada anteriormente por Ahmed Al Sharaa. Además, el Congreso derogó la Ley César de 2019, que imponía fuertes sanciones al régimen de Al Asad.
Si el proceso concluye con éxito, Siria dejará una lista en la que actualmente permanecen Irán, Corea del Norte y Cuba, aunque esta última ha sido incluida y retirada en varias ocasiones durante los últimos años.
