Texas ejecutó a Jamaal Howard, de 46 años, con una inyección letal de pentobarbital este miércoles 7 de octubre de 2026. Las autoridades declararon su muerte a las 20:03 en la prisión estatal de Huntsville.
El procedimiento convirtió a Howard en el primer condenado ejecutado en Estados Unidos después del fallido intento contra Christa Pike en Tennessee, ocurrido el 30 de septiembre.
Pike recibió dos dosis de pentobarbital durante ese procedimiento, pero ninguna provocó su muerte. La mujer sobrevivió y permanece hospitalizada.
El caso de Pike generó cuestionamientos sobre el uso del pentobarbital. Sus abogados aseguran que los responsables tuvieron dificultades para colocar las vías intravenosas y que parte del medicamento pudo ingresar en los tejidos en lugar de llegar al torrente sanguíneo.
Los abogados de Howard utilizaron ese antecedente para intentar detener la ejecución. La defensa cuestionó la calidad de los fármacos que Texas utiliza para aplicar la pena de muerte y advirtió sobre posibles problemas similares a los registrados con Pike.
Los tribunales rechazaron las solicitudes de la defensa y permitieron que Texas continuara con el procedimiento.
Howard recibió la pena de muerte por el asesinato de Vickie Swartout, de 42 años, ocurrido en 2000. Según el expediente judicial, el hombre le disparó durante el robo de una tienda en Silsbee, Texas.
La defensa también sostuvo que Howard tenía una discapacidad intelectual y presentó recursos para evitar la ejecución. Sin embargo, los tribunales estatales y la Corte Suprema de Estados Unidos rechazaron sus últimos pedidos.
La ejecución ocurrió pocos días después del caso de Pike, que volvió a poner bajo escrutinio los métodos utilizados en Estados Unidos para aplicar la pena capital mediante inyección letal.
El caso de Howard marca así una nueva ejecución con pentobarbital en Texas, mientras el procedimiento de Tennessee mantiene abierto el debate sobre la seguridad y efectividad de este método.
