Una exmiembro de la junta directiva de OpenAI testificó este jueves 7 de mayo, que el director ejecutivo Sam Altman mostró un patrón de mentiras.
Esto significaría que Altman ha mentido sistemáticamente a la junta directiva, creando un entorno tóxico de división.
Se alega que utilizaba tácticas de engaño para enfrentar a los ejecutivos entre sí y tomar el control de la directiva.
El testimonio lo ha dado Tasha McCauley, quien renunció a la junta en 2023, y dijo que la junta directiva estaba alarmada por la posibilidad de que los empleados comenzaran a imitar el comportamiento de Altman, según información citada por NBC.

Las últimas declaraciones en el juicio que se lleva a cabo en Oakland (California) se han centrado en la conducta empresarial de Altman, uno de los directamente nombrados en la demanda entablada por el hombre más rico del mundo, Elon Musk, quien pide su despido.
Musk acusa a OpenAI, sus cofundadores Altman y Greg Brockman, y a Microsoft de incumplimiento de contrato y enriquecimiento injusto, alegando que han traicionado su misión original para priorizar los beneficios económicos sobre el interés público.

El testimonio de McCauley concuerda con el dado este miércoles por la exdirectora de tecnología de OpenAI, Mira Murati, que aseguró que Altman fomentó la discordia entre los altos cargos de la empresa y el caos en la compañía.
Altman aún no ha testificado pero tendrá que subir al estrado
Sam Altman, CEO de OpenAI, enfrenta un juicio iniciado por Elon Musk debido a una disputa sobre la misión y dirección de la empresa.
Musk reclama 134.000 millones de dólares por daños y perjuicios, exige la destitución de Altman y busca revertir el modelo de negocio actual de OpenAI.
OpenAI fue lanzada en 2015, sin ánimo de lucro cuando Altman, Brockman, Musk y otros fundadores, buscaban avances en la inteligencia artificial (IA).
