Este jueves, 9 de julio, por séptimo día consecutivo la fiscal Ana Hidalgo continuó exponiendo los elementos de convicción que mantiene para acusar en calidad de autores mediatos a siete personas procesadas por intervenir en la parte intelectual del asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio.
La audiencia preparatoria de juicio está en manos del juez penal de Pichincha, Geovanny Freire.
La diligencia arrancó con Hidalgo dando a conocer los resultados de una transcripción realizada dentro de una pericia parte del expediente fiscal con más de 20.000 fojas.
Este elemento, ubicado como el 104 dentro de los elementos generales, versaba sobre la transcripción hecha de una conversación entre María Paula Christiansen, pareja sentimental del procesado José Serrano, y el coprocesado Xavier Jordán.
Interrupciones de Lasso
Mientras la representante de la Fiscal exponía los elementos de convicción, la interrumpió por segunda ocasión Marcelo Lasso Saavedra, testigo en el caso Magnicidio que busca retractarse, pues, según él, todo lo que mencionó fue debido a presiones y ofertas hechas por la Fiscalía. Y que ahora, sí quiere decir la verdad.
La acusación particular en el caso, así como la Fiscalía tienen otra perspectiva del hecho; sostiene que Lasso fue cooptado por otros de los procesados, para que se retracte, ponga dudas ante la investigación, todo a cambio de dinero.
Minutos antes de la interrupción, Hidalgo se refería a una entrevista que mantuvo Verónica Sarauz, viuda de Fernando Villavicencio y acusadora particular en Magnicidio, con el reportero Andersson Boscán, en la que se cuestionaba la investigación que hacía la Fiscalía y las medidas para custodiar un dispositivo telefónico que pertenecía a Villavicencio.
También empezaba a relatar un intercambio de mensajes de texto por teléfono celular entre Christiansen, Sarauz y Andrés Proaño, exmiembro de la Policía.
«Silencio, payaso»
“Vuelvo a interrumpir para solicitar que escuchen mi versión. Esto no es por plata, es para develar la verdad. No entiendo por qué no han podido escucharme”, reclamó Lasso y enseguida, el abogado Patricio Rosero lo increpó: “Silencio payaso”.
El abogado Patricio Rosero, defensor de las hijas de Fernando Villavicencio, quien ha detallado la teoría del caso frente al magnicidio y los nexos de coautoría funcional entre los siete procesados señalados como autores intelectuales.
CLIC en la imagen
El juez recordó a las partes procesales cuáles son las reglas de una audiencia y pidió que escuchen el dictamen fiscal: “Me parece tan irrisorio que el señor, que no sé quién es, se conecte de esa forma. Porque tampoco va a tener una respuesta judicialmente. Lo que tenga que decir, técnicamente a mi no me importa”, enfatizó el magistrado y la diligencia continuó.
Una situación similar sucedió la mañana del martes último, 7 de julio. Lasso intentó, vía zoom, que el juez Freire escuche “su verdad”, pero la respuesta ante la sala fue la misma: que no lo escucharía porque él (Lasso) no es parte procesal.

