Una intensa tormenta de granizo golpeó Asunción, capital de Paraguay, y varias ciudades del departamento Central el sábado 3 de octubre de 2026. Las piedras de hielo alcanzaron el tamaño de pelotas de tenis y causaron daños en vehículos, viviendas e infraestructura.
El temporal estuvo acompañado por ráfagas de viento cercanas a los 100 kilómetros por hora. La fuerza del granizo rompió ventanas, abolló carrocerías y perforó techos, mientras que las lluvias provocaron inundaciones en varias calles.
La tormenta también afectó a Lambaré, Luque, Ñemby, San Lorenzo, Fernando de la Mora y Villa Elisa. En Asunción, los sectores de Obrero, Pinozá y Santa Ana quedaron cubiertos de hielo pocos minutos después del inicio del fenómeno. El Instituto Nacional del Cáncer también reportó daños en sus instalaciones.
Las fuertes lluvias y los vientos ocasionaron cortes de electricidad en amplias zonas. La Administración Nacional de Electricidad (ANDE) informó que 57 de sus 61 líneas de 23.000 voltios quedaron fuera de servicio durante la tormenta y activó un código amarillo para atender las afectaciones.
Para el domingo 4 de octubre, la institución había restablecido la mayoría de las líneas afectadas. Sin embargo, varias localidades también reportaron daños materiales e inconvenientes por las inundaciones.
En San Lorenzo, los sectores de La Encarnación, Barcequillo, Ñu Porã, Miraflores, San Rafael y Florida registraron afectaciones en automóviles y viviendas.
El director de Meteorología e Hidrología, Eduardo Mingo, relacionó las condiciones del temporal con los fenómenos meteorológicos propios de la primavera en el Cono Sur. La tormenta dejó en evidencia los efectos que pueden producir la combinación de granizo intenso, lluvias y vientos fuertes en zonas urbanas.
Las autoridades continuaron atendiendo los daños ocasionados por el temporal, mientras los habitantes de las localidades afectadas evaluaban las pérdidas en sus viviendas y vehículos.
