El presidente de Colombia, Gustavo Petro, planteó que Nicolás Maduro debe responder ante la justicia de su propio país y no ante tribunales de Estados Unidos. El mandatario sostuvo que, si se busca una solución legítima al conflicto venezolano, el proceso judicial debe realizarse dentro de Venezuela.
Petro argumentó que los sistemas judiciales de América Latina y del mundo anglosajón responden a realidades culturales distintas. Desde su perspectiva, juzgar a Maduro fuera de su país no aporta a la estabilidad regional ni al respeto de la soberanía. Por ello, insistió en que cualquier proceso debe desarrollarse bajo normas venezolanas.
Durante la misma intervención, el presidente colombiano cuestionó el rol de los organismos multilaterales. Señaló que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) atraviesa una crisis profunda, al no lograr frenar conflictos armados ni violaciones a los derechos humanos en distintas regiones del mundo.

Petro afirmó que la incapacidad de la ONU para prevenir guerras ha debilitado su legitimidad y advirtió que el organismo podría perder relevancia si no se transforma de manera estructural.
Las declaraciones de Petro refuerzan su postura crítica frente a las intervenciones externas y su llamado a resolver los conflictos latinoamericanos desde la región. Para el mandatario, la justicia, la paz y la democracia deben construirse respetando los contextos nacionales y no mediante decisiones impuestas desde el exterior.
