El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ordenó el regreso inmediato a Bogotá de su embajadora en Ecuador, María Antonia Velasco, en medio del deterioro de las relaciones bilaterales con el gobierno de Daniel Noboa.
La decisión se produce tras el anuncio de Ecuador de elevar los aranceles a las importaciones colombianas hasta el 100 %, medida que ha generado una fuerte reacción desde Bogotá. Petro también informó que realizará un consejo de ministros en la zona fronteriza como señal política ante la situación.
El conflicto entre ambos países se ha intensificado en las últimas semanas, luego de que Noboa cuestionara el compromiso del gobierno colombiano en la lucha contra el narcotráfico. En respuesta, Petro defendió las acciones de su país y rechazó las declaraciones del mandatario ecuatoriano.
A la tensión comercial se suman diferencias diplomáticas previas, como las declaraciones del presidente colombiano sobre el exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, que derivaron en el llamado a consultas del embajador ecuatoriano en Bogotá.

Además, las mesas técnicas previstas para tratar el tema arancelario fueron suspendidas, lo que refleja el enfriamiento del diálogo bilateral.
Pese a este escenario, ambos países mantienen una relación comercial históricamente activa, con un intercambio que en los últimos años ha rondado los USD 2 800 millones, aunque marcado por desequilibrios en la balanza a favor de Colombia.
