La consulta popular y referendo, previstos para el 16 de noviembre, son la gran oportunidad para dar el primer paso, en el camino hacia una nueva Constitución.
En diálogo con “Punto de Orden”, el exministro de Gobierno, José de la Gasca, es hora que el Ecuador deje atrás la actual carta política de Montecristi, considerada “hipergarantista y paternalista”, creada con la visión de un Estado socialista y paternalista.
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De ahí su llamado a votar por el “Sí” en la consulta.
Progresividad de derechos mal entendida
A criterio del expremier, uno de los principales problemas de la actual Constitución, es su forma de interpretar la “progresividad de derechos”, que favorece abiertamente a las personas sometidas a conflictos con la ley.

Como ejemplo citó las trabas a la prisión preventiva, los múltiples recursos que tienen los delincuentes para salir de prisión, e incluso la forma en que se aplica la “rehabilitación social”.
Progresividad de derechos, juez “hércules” que el Estado te proteja.
En cambio, se da carta abierta a aprobar reformas por encima de la ley, como el matrimonio entre personas del mismo sexo, y el permiso de adopción de niños para parejas homosexuales.
En el aspecto económico, advirtió que el Estado requiere cambios estructurales que permitan la inversión privada, sea nacional o extranjera, que es la única forma de conseguir el impulso que el país necesita.
También consideró fundamental regresar al sistema de 3 poderes, poniendo fin al experimento del Consejo de Participación Ciudadana. Asimismo, fortalecer al Consejo de la Judicatura, para que se encargue de elegir a los mejores jueces.
De la Gasca reconoció que los grupos de oposición, por el simple hecho de querer desgastar al Gobierno, buscarán el “NO” en las urnas. Algo curioso, pues cuando gane el “Sí” –lo que da casi por hecho- de seguro lanzarán a sus principales figuras como candidatos a la Asamblea Constituyente.
Asamblea que trabaja

El exministro ponderó el trabajo que realiza la actual Asamblea Nacional, gracias a la mayoría afín al Gobierno. Un Parlamento con una dinámica positiva, que genera leyes en beneficio del país.
En su opinión, hubiera sido complejo que esté bajo manos correístas, especialmente durante el paro indígena.
De la Gasca precisó que, en una situación así, no habrían faltado los intentos de golpe de Estado.

