Las autoridades ecuatorianas incautaron 21 897 aletas de tiburón en el aeropuerto de Guayaquil. El cargamento iba a ser enviado a Kuala Lumpur, en Malasia, sin los permisos requeridos.
El personal de la Unidad Nacional Canina (CRAC) de la Policía Nacional detectó irregularidades durante la inspección de 75 bultos. Los paquetes estaban declarados como “buche de pescado”, un producto muy valorado en la cocina asiática.
Sin embargo, los agentes notaron inconsistencias en el contenido. Por ello, revisaron los sacos y encontraron estructuras triangulares compatibles con aletas de tiburón.
Tras el hallazgo, las autoridades activaron una coordinación interinstitucional. Participaron la Unidad de Protección del Medio Ambiente (UPMA), la Subsecretaría de Recursos Pesqueros y el Ministerio del Ambiente.
Luego de las pericias, los especialistas confirmaron que se trataba de aletas de tiburón. Además, verificaron que la exportación no contaba con el permiso CITES, requisito obligatorio para este tipo de especies.

Como resultado, las autoridades incautaron los 75 bultos y los ingresaron en cadena de custodia. Posteriormente, trasladaron la evidencia al Ministerio del Ambiente para continuar con las investigaciones.
Este caso refuerza los controles contra el tráfico ilegal de especies marinas. Asimismo, evidencia las prácticas usadas para evadir la normativa ambiental.

