La inflación en Estados Unidos, medida por el Índice de Precios al Consumo (IPC), se moderó a un 2,7 % interanual en noviembre de 2025, según datos oficiales del Departamento de Trabajo publicados este jueves. Esta cifra representa una desaceleración frente al 3,0 % registrado en septiembre y también está por debajo de las previsiones del mercado, que apuntaban a alrededor del 3,1 %.

¿Qué significa esta desaceleración?
La inflación más moderada de lo esperado indica que el aumento generalizado de precios para bienes y servicios se está ralentizando en términos anuales. La inflación subyacente, que excluye los componentes más volátiles como alimentos y energía, también se ubicó en 2,6 %, por debajo de las expectativas.
Este moderado incremento de precios llega en un contexto económico marcado por un cierre del gobierno federal, que interrumpió la recolección de algunos datos, lo que ha generado cierto debate entre economistas sobre la fiabilidad completa del informe.

Impacto en mercados y política monetaria
Los datos inflacionarios han tenido impacto inmediato en los mercados:
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Wall Street mostró avance, con el S&P 500 y el Nasdaq liderando las ganancias, en parte debido a la expectativa de que se puedan recortar tasas de interés en 2026.

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La Reserva Federal (Fed) sigue vigilando de cerca la evolución de los precios y los datos del mercado laboral, dado que su objetivo oficial de inflación a largo plazo es 2 %. France 24
Contexto económico más amplio
A pesar de la moderación de la inflación, el ritmo se mantiene por encima del objetivo de la Fed, y muchos consumidores todavía sienten presión por los precios, particularmente en alimentos, energía y servicios básicos.
Con este panorama, los analistas señalan que los próximos informes —incluido el IPC de diciembre— serán cruciales para evaluar la trayectoria de los precios y las decisiones de política monetaria para 2026.
