El exvicepresidente Jorge Glas es la figura central, dentro de la audiencia de juicio que se realiza en la Corte Nacional (CNJ), en Quito, por el denominado “Caso Reconstrucción de Manabí”.
Glas y el exsecretario del Comité de Reconstrucción, Carlos Bernal, actualmente prófugo, están acusados de peculado, por utilizar más de 200 millones de dólares del dinero recaudado por el gobierno de entonces, en obras que no eran de emergencia.
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El exvicepresidente cumple 2 condenas previas en la Cárcel “La Roca”, de Guayaquil, la de mayor seguridad del país, aunque para este juicio fue trasladado temporalmente a la capital.
Vive de colectas

En vista que los abogados de Glas afirmaron que sufre problemas mentales, y que incluso quiere suicidarse, el tribunal de la CNJ que lleva la causa dispuso un examen siquiátrico. El mismo señaló que, efectivamente, sufre de depresión, pero que finge muchos de los síntomas para tratar de salir de prisión.
Adicionalmente, el exmandatario aseguró que no tiene ingresos económicos, y que sobrevive gracias a colectas de la Revolución Ciudadana. Solo en sus medicamentos se gastan 1.000 dólares mensuales, dijo.
Su depresión, de acuerdo al recluso, le provoca insomnio crónico, además de quejarse de que no lo dejan salir al patio de “La Roca”.
La defensa de Glas pidió una nueva pericia siquiátrica, pero la jueza Mercedes Caicedo la negó.

