Una enfermedad parasitaria poco común pero grave, conocida como queratitis por Acanthamoeba, está siendo motivo de alerta entre especialistas en salud visual. Esta infección ocular puede provocar daño severo en la córnea e incluso ceguera, y afecta principalmente a personas que usan lentes de contacto.
La Acanthamoeba es un parásito microscópico que se encuentra de forma natural en el ambiente: agua dulce, piscinas, jacuzzis, suelos y hasta en el agua del grifo. El problema surge cuando el microorganismo entra en contacto con el ojo, algo que ocurre con mayor facilidad en quienes no siguen medidas adecuadas de higiene con sus lentes de contacto.

Los primeros síntomas suelen confundirse con una infección común: dolor ocular intenso, enrojecimiento, visión borrosa, sensibilidad a la luz y lagrimeo. Sin embargo, el dolor suele ser desproporcionado frente a lo que se observa a simple vista, una señal de alerta clave. Si no se diagnostica a tiempo, la infección puede avanzar rápidamente y requerir tratamientos prolongados o incluso trasplante de córnea.
¿Por qué afecta más a quienes usan lentes de contacto?
El riesgo aumenta cuando:
- Se limpian los lentes con agua del grifo
- Se usan lentes al nadar, ducharse o entrar a jacuzzis
- No se reemplaza el estuche con frecuencia
- Se reutiliza o diluye la solución desinfectante
- Se duerme con lentes no diseñados para uso nocturno
Estas prácticas facilitan que el parásito quede atrapado entre el lente y la córnea.
Cómo prevenir esta infección
Los oftalmólogos recomiendan medidas simples pero esenciales:
- Lavar y secar bien las manos antes de manipular los lentes
- Usar solo soluciones desinfectantes comerciales, nunca agua
- No nadar ni bañarse con lentes de contacto
- Cambiar el estuche cada 1 a 3 meses
- Retirar los lentes ante cualquier molestia ocular y consultar de inmediato

Aunque es poco frecuente, la queratitis por Acanthamoeba es una emergencia oftalmológica. El diagnóstico precoz mejora notablemente el pronóstico y puede evitar secuelas permanentes.
Cuidar los lentes de contacto no es solo una cuestión de comodidad, sino de protección de la visión. En salud ocular, la prevención sigue siendo la mejor defensa.

