Una fuerte lluvia registrada este último fin de semana provocó inundaciones, congestión vehicular y acumulación de agua en varios sectores de Guayaquil y Daule.
El episodio ocurre en medio de las alertas por la posible llegada del fenómeno de El Niño, cuya probabilidad de formación supera el 80%, según organismos internacionales.
Las lluvias volvieron a sorprender a Guayaquil cuando gran parte de la ciudad ya se encuentra fuera de la temporada invernal tradicional.
La intensa precipitación registrada la madrugada y mañana de este lunes 8 de junio de 2026 dejó calles anegadas, tráfico complicado y sectores bajo el agua en Guayaquil y Daule.
El evento ocurre en el contexto de una posible llegada del fenómeno de El Niño durante los próximos meses.
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Las precipitaciones afectaron varios sectores de Guayaquil con acumulaciones de agua en avenidas principales, vehículos avanzando con dificultad y complicaciones para peatones y conductores.
En Daule también se reportaron calles inundadas y problemas de movilidad, especialmente en zonas residenciales y vías de conexión con Guayaquil. Según reportes ciudadanos, el agua cubrió varios tramos de calles y avenidas durante varias horas.
Una lluvia que sorprendió a todos
Aunque las precipitaciones pueden registrarse durante cualquier época del año, la intensidad del evento llamó la atención.
La temporada lluviosa en la Costa ecuatoriana suele extenderse entre diciembre y mayo. Por ello, lluvias fuertes en junio generan interrogantes sobre las condiciones climáticas que podrían desarrollarse en los próximos meses.
¿ Se trata de El Niño?
El episodio ocurre mientras organismos internacionales monitorean el comportamiento del océano Pacífico. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha advertido que existe una alta probabilidad de que se consoliden condiciones asociadas al fenómeno de El Niño durante el segundo semestre de 2026.
El fenómeno se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial y suele provocar:
Lluvias más intensas en la Costa
Inundaciones.
Deslizamientos de tierra.
Sin embargo, los especialistas aclaran que una lluvia intensa aislada no constituye evidencia suficiente para afirmar que El Niño ya está presente.
Los meteorólogos recuerdan que los eventos de lluvia deben analizarse dentro de tendencias climáticas de mediano y largo plazo. La presencia de precipitaciones fuertes en junio puede responder a distintos factores atmosféricos y oceánicos, por lo que todavía no es posible atribuir directamente este episodio al fenómeno de El Niño.
Los organismos técnicos continúan monitoreando la evolución de las temperaturas del océano Pacífico para determinar si las condiciones actuales evolucionan hacia un evento climático de mayor magnitud.
La Organización Meteorológica Mundial emitió, en mayo de 2026, una alerta por el incremento de las probabilidades de desarrollo de El Niño durante 2026.
Ecuador es uno de los países más sensibles a este fenómeno debido a su ubicación geográfica y a los antecedentes históricos de eventos extremos registrados en 1982-1983, 1997-1998 y 2023-2024.

