Retrasado, pero no evitado. El fenómeno de “El Niño” se acerca a Ecuador, y empezaría a mostrar sus efectos en diciembre.
Consultado por los micrófonos de “Punto de Orden, Franklin Ormaza, oceanógrafo y profesor de la Escuela Politécnica del Litoral, explicó que la corriente fría de Humboldt provocó un leve descenso de la temperatura del mar frente a nuestras costas. Sin embargo, las últimas mediciones revelan que ha retornado a sus niveles estacionales.
Ello significa que el agua nuevamente se calienta, al menos 2 grados por encima de lo normal, y por tanto se generan las condiciones para fuertes lluvias a fin de año.
Ormaza aclaró que los aguaceros que registra la sierra ecuatoriana, no son a causa de “El Niño”, sino por celdas húmedas amazónicas, algo tradicional en esta época.
El experto hizo notar que en agosto, septiembre y octubre, los niveles de lluvia en la costa fueron bajos o nulos. Es decir, se confirma que hubo un “retraso”, pero el peligro se mantiene.
A su criterio, “El Niño” producirá aguaceros 1,5 veces lo normal. Una cifra alta, pero muy inferior a los terribles inviernos que vivimos en los periodos 1982-1983 y 1997-1998.
De ahí que estableció que en marzo, debido a la conjunción de lluvias y aguajes, la situación será muy difícil para todo el litoral ecuatoriano.
Ormaza exhortó al gobierno a tomar las respectivas medidas de precaución, para evitar que las inundaciones causen todavía mayores estragos.

