Miles de personas se tomaron las calles de Cuenca, para marchar en defensa del agua.
La caminata apuntó a protestar contra el proyecto de minería “Loma Larga”, implementado durante el gobierno correísta, y suspendido en el actual de Daniel Noboa.
La jornada no reportó incidentes de consideración.
Apoyo de grupos sociales
La marcha fue promovida por grupos sociales y populares, en defensa de los recursos hídricos, especialmente de las zonas rurales.

La iniciativa tuvo el respaldo del Municipio de Cuenca y de su alcalde, Cristian Zamora.
Precisamente a ellos y al Consejo Provincial del Azuay, el presidente Noboa encargó analizar el tema de “Loma Larga”, y establecer si representaría afectaciones para el país, ya que fue concesionado en su momento a una empresa canadiense.
La caminata incluyó letreros y consignas contra la explotación minera ilegal, debido a los graves daños que causa en ríos y otras fuentes, de la que dependen campesinos del Austro.
Un cuantioso contingente policial vigiló la protesta, pero la misma transcurrió en calma.

