Los alcaldes de Guayaquil y Quito, Aquiles Álvarez y Pabel Muñoz, respectivamente, no autorizarán el incremento de los pasajes urbanos, pese al incremento en el precio del diésel.
Así lo dejaron claro a través de sendos mensajes, difundidos en sus respectivas redes sociales.
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La interrogante surge porque en ambas ciudades, los Municipios tienen la competencia del tránsito, lo que incluye fijar las tarifas del transporte público.
Planificación
En su cuenta de “X”, Álvarez señaló que la decisión del Municipio es clara: NO subir el pasaje.

“Guayaquil es autónoma y tiene su planificación: una planificación que todavía demora y ni siquiera se ha tratado en el Concejo Municipal. Se exploran dos opciones y para que se apliquen, falta mucho todavía:
-Clase popular $0,30
-Clase ejecutiva $0,45 (aire y wifi)”, anotó.
Actualmente, agregó el personero, existen casi 2.600 buses urbanos en Guayaquil, de los cuales solo el 5% podría acogerse a la clase ejecutiva en un futuro.
Parecidas palabras emitió Muñoz. Según dijo, “la eliminación del subsidio al diésel, es una condición que consta en el acuerdo con el FMI”.
“Los subsidios que deben eliminarse son los que benefician a economías ilegales y criminales. El transporte público es hoy, no solo una política de movilidad, es una política social”, agregó.
Según el alcalde de Quito, los gastos en transporte y alimentación representan hasta el 65% de las economías familiares. Por lo tanto, subsidiar diésel para transporte de pasajeros y alimentos, debe ser una política nacional.

