Los operativos militares realizados como parte del Estado de Excepción, y que permitieron retomar el control de las cárceles del país, dejan algunos hallazgos inesperados.
Por ejemplo, las Fuerzas Armadas descubrieron que en la Cárcel de Latacunga, supuestamente una de las más seguras del país, tenía una zona “VIP”. Es decir, celdas para reclusos importantes, de alta valía política o económica.
Esta “villa” está lejos de los pabellones, pero muy cerca de la cocina. Consiste en 6 celdas, cada una con su propio baño privado, y con conexiones de internet y teléfono. Además, cuenta con su propio patio.
Los beneficios no terminan ahí. La manejaban los propios presos, y tiene cuarto de comunicaciones y equipo para agua caliente. Además, estaba rodeada de un cerco eléctrico, y disfrutaba de un parqueadero privado para las visitas.
Lo insólito no se detiene. La estructura, construida entre el 2019 y el 2020, no consta en los planos, y era “alquilada” a los presos especiales a un gran precio.
Uno de sus inquilinos fue el ex vicepresidente Jorge Glas. Tan bien atendido, que en los chats del “Caso Metástasis” el fallecido narco Leandro Norero, también recluido en Latacunga, envidiaba los mismos privilegios.
Glas, supuestamente, podía salir y caminar por toda la zona, de forma libre y disfrutando además de comidas especiales.

