Un monumento levantado en Venezuela, y dedicado a la victoria de la entonces Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial, en 1945, provoca nuevas críticas contra el régimen de Nicolás Maduro.
El monumento, en la famosa “Plaza Venezuela”, muestra a un soldado del Ejército Rojo, con una bandera de la URSS, sobre el “Reichstag”, como se conoce al Parlamento alemán.
La controversia se debe a que el triunfo bélico fue obra de varios países aliados, incluyendo Estados Unidos y Gran Bretaña. Sin embargo, se limita a la participación de los soviéticos.
Sin mención a EEUU

La inauguración de la estatua tuvo la presencia de Maduro, y de otros jerarcas de la dictadura chavista. Sin embargo, nunca hizo mención al sacrificio de las demás naciones en la lucha contra los nazis.
Para algunos analistas, “es una visión unilateral de la victoria de los aliados en la Segunda Guerra Mundial”.

Años atrás Venezuela tenía planes para construir un monumento en la Avenida Victoria, de Caracas. De hecho, llevaba ese nombre en honor a la victoria de los aliados. Sin embargo, el proyecto fue abandonado.
Plaza Venezuela ya alberga otros monumentos históricos, pero propios de la historia nacional.
Rusia es uno de los pocos aliados que tiene la dictadura de Maduro, debido a su negativa a abandonar el poder.
