Las nuevas reformas penales, recientemente aprobadas por la Asamblea Nacional, están en el centro del debate.
Para el reconocido penalista Felipe Rodríguez, algunos de estos cambios fueron necesarios. Sin embargo, mucho más importante será si son aplicados correctamente.
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Rodríguez fue consultado al respecto por “Punto de Orden”.
Prisión preventiva
Uno de los puntos más tratados es el de la prisión preventiva.

Rodríguez recordó que, durante el gobierno correísta, se aplicaba como norma primaria, especialmente contra rivales políticos. En cambio, se omitía cuando sí era necesaria.
Sin embargo, el otro extremo resultó peor, al punto que del total de arrestos domiciliarios que existen hoy, está comprobado que entre el 65 y el 70% se basan en certificados médicos falsos y habeas corpus “truchos”.
El jurista lamentó que el sistema legal ecuatoriano se haya prostituido a ese extremo.
Y sí, cree que para combatir a las mafias criminales se necesitan normas autoritarias, pero con contrapesos y regulación.
Jueces amenazados

En este repaso, Rodríguez reconoció que muchos jueces viven bajo amenazas de delincuentes. Y ninguno, en realidad, está obligado a ser “héroe” o a morir en cumplimiento de sus funciones. De ahí la necesidad de que el Estado les brinde protección.
En ese ámbito, lamentó que, a pesar que se aprobó la creación de jueces constitucionales hace 2 años, hasta el día de hoy puedan ser implementados, debido a la falta de presupuesto y de espacio.
Como resultado, seguimos a la espera de un cambio procesal que permita agilizar la administración de justicia.

