En un gesto simbólico y muy esperado, el Papa León XIV reabrió las puertas del Palacio Apostólico, que estaban cerradas con llave a raíz de la muerte de su antecesor, Francisco.
El acto representa su acceso oficial a la residencia tradicional de los pontífices, y en cierto modo marca el inicio de su gestión.
Aunque el Palacio acogía de forma oficial a Francisco, este nunca quiso vivir en sus extensos aposentos, y más bien prefirió hasta el final de su vida un sencillo y modesto departamento de Santa Marta, dentro del Vaticano, pero un poco más aislado.
Sin elección todavía

Aunque abrió ya las puertas de la amplia residencia, León XIV no ha revelado si se quedará ahí.
Algunos cardenales cercanos al nuevo papa, afirman que imitaría a Francisco, y optaría por la sencillez de Santa Marta, en suite de apenas 70 metros cuadrados.

También, como muestra de su voto de pobreza, el pontífice renunció desde ya a cualquier pago, si bien de forma oficial no tiene un salario, ni maneja nunca efectivo. Todos sus gastos son cubiertos por la Iglesia Católica.
Retrato oficial

Por otra parte, el Vaticano presentó oficialmente dos elementos asociados al nuevo Papa León XIV.
Se trata del retrato oficial, y la firma que utilizará en todas sus actividades como jerarca de la Iglesia y jefe de Estado.
