El hotspot móvil permite compartir la conexión de datos con computadoras, tablets y televisores sin depender de un router fijo
Un teléfono que ya no se utiliza a diario todavía puede servir como una pequeña fuente de internet para otros dispositivos. La función se conoce como hotspot, punto de acceso Wi-Fi o conexión compartida y permite que una computadora, tablet, televisor u otro celular utilice los datos móviles del teléfono.
Para hacerlo se necesita que el equipo todavía tenga conexión a una red móvil mediante una SIM o eSIM activa y que el plan contratado permita compartir datos. Algunos operadores pueden establecer límites o cargos adicionales por utilizar esta función.
¿Cómo hacerlo en Android?
En la mayoría de teléfonos Android, hay que ingresar en Configuración y buscar opciones como Punto de acceso Wi-Fi, Hotspot, Zona Wi-Fi o Conexión compartida. El nombre exacto cambia según la marca y la versión de Android.
Una vez dentro, se activa el punto de acceso y se configura un nombre de red y una contraseña segura. Después, desde la computadora, tablet o televisor, basta con abrir las redes Wi-Fi disponibles, seleccionar el nombre del teléfono e ingresar la contraseña. Google señala que Android también puede compartir la conexión mediante Bluetooth o cable USB.
En determinados teléfonos Android, un hotspot Wi-Fi puede conectar hasta 10 dispositivos, aunque la cifra real depende del modelo y del operador.
¿Cómo hacerlo con un iPhone?
En el iPhone se debe ingresar a Configuración > Compartir Internet —o Datos celulares > Compartir Internet— y activar Permitir a otros conectarse.
El sistema muestra una contraseña Wi-Fi que puede modificarse. Después, el otro dispositivo debe buscar el nombre del iPhone entre las redes disponibles e introducir esa clave. Apple también permite compartir la conexión mediante Bluetooth o cable.
A diferencia de algunos Android, un iPhone utiliza su conexión de datos celulares para Compartir Internet; no puede conectarse a una red Wi-Fi y volver a retransmitirla mediante su hotspot.
¿Puede quedarse funcionando todo el día?
Es posible, pero utilizar un teléfono como hotspot durante muchas horas aumenta el consumo de batería y puede generar calor, especialmente cuando hay varios equipos conectados o se descargan archivos pesados.
Google recomienda mantenerlo conectado a una fuente de alimentación durante periodos prolongados y apagar el hotspot cuando deje de utilizarse. Algunos Android también permiten desactivarlo automáticamente cuando no hay dispositivos conectados.
Si el equipo va a permanecer conectado permanentemente, conviene colocarlo en un lugar ventilado, evitar cubrirlo y revisar periódicamente el estado de la batería.
Cuidado con el consumo de datos
Convertir el teléfono en hotspot no transforma los datos móviles en una conexión ilimitada. Ver películas en streaming, actualizar computadoras, realizar videollamadas o conectar televisores puede consumir varios gigabytes en poco tiempo.
También es recomendable utilizar una contraseña fuerte y evitar dejar la red abierta. Una conexión sin protección permite que personas cercanas intenten conectarse y consumir los datos disponibles.
Un celular viejo puede así convertirse en una alternativa práctica para una segunda vivienda, viajes, emergencias o lugares donde no exista una conexión fija. Su rendimiento, sin embargo, dependerá de la cobertura móvil, la velocidad disponible, el plan de datos y la capacidad del propio teléfono.
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