El presidente de Colombia, Gustavo Petro, volvió a solicitar la liberación del expresidente ecuatoriano Jorge Glas, condenado por corrupción en los casos Odebrecht y Sobornos. Glas cumple una sentencia de más de diez años en la cárcel de El Encuentro, en la provincia de Santa Elena.
Petro fundamenta su pedido en un decreto de septiembre de 2025, que otorgó la nacionalidad colombiana a Glas. “Glas es ciudadano colombiano. Así como exigí la libertad de presos políticos en Venezuela y Nicaragua, considero que Jorge Glas también merece su libertad”, afirmó el mandatario.
El presidente compartió en redes sociales una fotografía del exvicepresidente durante una audiencia vía telemática. Petro aseguró que la imagen evidencia un presunto maltrato psicológico. Según él, esta situación justificaría la liberación de Glas.
Sus declaraciones generaron un debate sobre las condiciones carcelarias en Ecuador y los derechos de los condenados, así como sobre la influencia política en casos de corrupción.

Jorge Glas fue condenado por recibir sobornos relacionados con la constructora Odebrecht. Su gestión como vicepresidente quedó implicada en actos de corrupción que afectaron a instituciones públicas. Desde entonces, su encarcelamiento ha sido cuestionado por distintos sectores políticos y organismos de derechos humanos.
La situación de Glas ha llamado la atención internacional y ha generado discusión sobre los límites entre justicia penal y derechos humanos.
Analistas señalan que la insistencia de Petro podría afectar la relación bilateral entre Colombia y Ecuador. El mandatario busca reforzar su discurso sobre derechos humanos y justicia, vinculando la libertad de Glas con la protección de ciudadanos colombianos en el extranjero.
El caso también ha generado debate en medios y redes sociales, donde expertos y ciudadanos discuten sobre corrupción, derechos humanos y la intervención política en procesos judiciales.

