Según un informe de la revista Nature, identificó variantes genéticas en los genes GLP1R y GIPR que van de manera directa tanto en la aparición de efectos. Además, advierten que la eficacia de los fármacos GLP-1 depende también de la edad, el sexo y las condiciones de cada paciente.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) acordó que su uso debe estar bajo supervisión profesional.
¿Por qué los medicamentos no funcionan en todas las personas?
La diferencia en la eficacia de los medicamentos GLP-1 entre pacientes radica, en gran medida, en la presencia de variantes genéticas específicas en los genes GLP1R y GIPR. Estas variantes determinan tanto cuánto peso puede perder una persona como la probabilidad de experimentar efectos adversos, como náuseas o vómitos, durante el tratamiento.

Además de la genética, factores como la edad, el sexo, el origen étnico y las condiciones médicas preexistentes modulan la respuesta individual, lo que explica que incluso pacientes con diagnósticos similares puedan obtener resultados muy distintos al recibir estos fármacos.
¿Quiénes pueden usarlos?
La OMS informa que estos tratamientos solo deben ser utilizados por adultos y jóvenes con sobrepeso y siempre bajo control profesional.
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