La nueva administración del Consejo Nacional Electoral (CNE) dio uno de sus primeros pasos con una solicitud dirigida al organismo de control del Estado.
Su presidente, José Cabrera, pidió que la Contraloría General examine la gestión desarrollada durante los ocho años en los que su antecesora, Diana Atamaint, estuvo al frente del CNE.
El objetivo es que el ente de control evalúe los procedimientos administrativos ejecutados durante ese período, incluidos los procesos de contratación pública, el manejo de los recursos económicos y otras actuaciones institucionales que formaron parte de la administración anterior.
Cabrera dijo a diario Expreso que esta decisión no responde a la existencia de denuncias o indicios de irregularidades. Afirmó que se trata de una medida preventiva que busca brindar mayor transparencia al inicio de su gestión y fortalecer la confianza en la institución.
El titular del organismo electoral considera que una evaluación independiente permitirá establecer un punto de partida para la nueva administración y ofrecer garantías tanto a la ciudadanía como a los propios funcionarios sobre el estado en que recibe la entidad.
