El estado de Alabama, en Estados Unidos, cumplió la primera ejecución de un condenado a muerte usando gas de nitrógeno.
Se trata de un método controversial, que las Naciones Unidas califican como “tortura”.
Kenneth Eugene Smith, sentenciado a la pena capital en 1996 por un homicidio cometido en 1988, fue declarado muerto 4 minutos después de que circulara el gas, dentro de una máscara que cubrió su rostro.
Periodistas que presenciaron la ejecución, relataron que, después que el gas comenzase a fluir, Smith se retorció durante un par de minutos, y luego se le vio con respiración agitada un poco más.
Un juez de Estados Unidos autorizó a Alabama a utilizar nitrógeno por primera vez en una ejecución.
De acuerdo con el protocolo, a los reos se les pondrá una mascarilla que sustituirá el oxígeno por el gas nitrógeno, causando la muerte. Los estados que aún utilizan la pena de muerte suelen ejecutar a presos con una inyección letal, pero en los últimos años les ha resultado cada vez más difícil adquirir los componentes, por la negativa de las farmacéuticas a que sean usados con este propósito.

