Investigadores de la Universidad de Stanford han desarrollado un robot submarino teleoperado que transmite sensaciones de tacto a científicos en tierra firme.

Equipado con brazos hápticos, el sistema permite a los operadores “sentir” texturas y fuerzas a profundidades extremas, mejorando la precisión en misiones de investigación, arqueología y rescate. Esta tecnología marca un salto en la exploración oceánica, al dotar de sensibilidad humana remota en entornos que antes solo eran percibidos visualmente .

