El proceso instaurado contra el expresidente Abdalá Bucaram y su hijo, Jacobo Bucaram Pulley, por el denominado “Caso Pruebas Covid”, llega a su recta final.
Dentro de esta causa también fueron enjuiciados 2 agentes de la Agencia Municipal de Tránsito de Quito (AMT), quienes se acogieron a un procedimiento abreviado, reconocieron su participación en el delito, y a cambio solo recibieron 5 años de cárcel.
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Delincuencia organizada
La Fiscalía estableció que los Bucaram, entre marzo y agosto del año 2020, comercializaron el Estado 21.000 pruebas rápidas de Covid con enorme sobreprecio, en plena emergencia por la pandemia.

Para ello utilizaron sus contactos políticos, y la ayuda de los 2 agentes de tránsito ya condenados.
Posteriormente se conoció que también hicieron negocio con otros insumos médicos.
Los Bucaram estuvieron detenidos por un corto tiempo, y desde entonces han recurrido a toda clase de recursos legales para retrasar la sentencia, que sería por delincuencia organizada.
La Fiscalía estableció que conformaron una red delictiva, y pedirá la máxima sanción posible para ambos.

