La Superintendencia de Compañías emprendió una activa campaña, destinada a depurar a las empresas que no cumplen con los requisitos de ley.
En diálogo con “Punto de Orden”, el superintendente, Luis Cabezas, explicó que, como primer paso, realizó convenios con el Servicio de Rentas Internas (SRI) y con la Superintendencia de Bancos.
- LEER TAMBIÉN: Proceso para conocer sobre liquidación legal de empresas
- LEER TAMBIÉN: Luis Cabezas, nuevo Superintendente de Compañías
Cruce de información
Estos acuerdos son de cruce de información, que permitirán a corto plazo establecer el estatus de ciertas compañías.

Los datos ayudarán a establecer la dirección domiciliaria de cada una, su capital, el origen de los fondos y las actividades.
Esta labor, explicó Cabezas, se efectúa de forma aleatoria, ya que la Superintendencia de Compañías carece de suficiente personal y tecnología.
Adicionalmente, la próxima semana se impulsará una reforma al reglamento, en torno a las juntas generales de accionistas.
Los cambios, dijo, facilitarán las reuniones, para que sean tanto presenciales o telemáticas, tomando en cuenta que en abril deben presentar los estados financieros.
Cabezas recordó que, de acuerdo a la ley, la empresa que no envíe su balance recibirá una multa mínima de un Salario Básico Unificado, y al segundo año corre el peligro de ser intervenida y disuelta.
El gran objetivo es depurar a muchas de estas compañías, que no tienen una actividad reconocida.
La entrevista completa, a continuación:

