TikTok confirmó que aseguró su continuidad en Estados Unidos tras cerrar un acuerdo que modifica de forma sustancial la propiedad y el control de sus operaciones en el país. La plataforma informó que la mayoría de sus activos en EE. UU. pasaron a manos de inversores no chinos, lo que permitió evitar la prohibición que amenazaba su funcionamiento.
Según el anuncio, la nueva entidad que gestiona TikTok en territorio estadounidense estará controlada en más del 80% por inversores internacionales, entre ellos Oracle, Silver Lake, la firma emiratí MGX y entidades vinculadas al empresario Michael Dell.
La matriz china ByteDance conservará una participación minoritaria cercana al 19,9%, por debajo del umbral que las autoridades estadounidenses consideran problemático desde el punto de vista de la seguridad nacional. Con esta estructura, TikTok busca garantizar que las decisiones clave, la gestión de datos y la gobernanza queden fuera de control chino.

El acuerdo responde a años de presiones políticas y regulatorias en Washington, donde se cuestionaba el manejo de datos de usuarios estadounidenses y la posible influencia del gobierno chino. Con la nueva configuración, TikTok apuesta por blindar su operación local, mantener a sus más de 170 millones de usuarios en EE. UU. y preservar su negocio publicitario.

Analistas consideran que la operación marca un precedente relevante para empresas tecnológicas globales que operan en medio de tensiones geopolíticas: adaptarse a regulaciones locales puede ser costoso, pero clave para sobrevivir en mercados estratégicos.
Para TikTok, el mensaje es claro: seguir en Estados Unidos era prioritario, y el nuevo esquema accionario le da oxígeno para continuar operando sin la amenaza inmediata de un veto.
