El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvo a Colombia en la lista de países que no cumplen de manera demostrable sus compromisos internacionales contra el narcotráfico. La decisión se mantiene por segundo año consecutivo.
Trump, sin embargo, determinó que la asistencia estadounidense a Colombia continuará. Según el mandatario, mantener esa cooperación es “vital para los intereses nacionales” de Estados Unidos.
Colombia fue incluida por primera vez en esta categoría durante septiembre de 2025. La decisión ocurrió durante el Gobierno del entonces presidente Gustavo Petro.
La determinación actual también contempla la posibilidad de revisar la situación de Colombia. Trump señaló que podría levantarse la calificación si el país registra avances en la erradicación de cultivos de coca y en la lucha contra las organizaciones dedicadas al narcotráfico.
El anuncio se produce después de la llegada al poder del presidente colombiano Abelardo de la Espriella. Trump destacó el compromiso de su Gobierno con una campaña contra las drogas.
La nueva embajadora de Colombia en Estados Unidos, María Consuelo Araújo, señaló que la evaluación corresponde a los últimos 12 meses. Ese periodo incluye buena parte de la administración de Petro.
La diplomática afirmó que el nuevo Gobierno colombiano busca corregir el deterioro señalado por Washington. También destacó el compromiso de mantener la cooperación antidrogas entre ambos países.
La inclusión en esta categoría puede generar restricciones sobre determinados tipos de asistencia estadounidense. Sin embargo, la legislación permite al presidente de Estados Unidos establecer excepciones cuando considera que mantener la ayuda responde al interés nacional.
En el caso de Colombia, Trump decidió mantener la cooperación pese a la descertificación. La medida permite que continúen los programas de asistencia y colaboración entre Washington y Bogotá.
Colombia permanece además en la lista estadounidense de países considerados grandes productores o puntos de tránsito de drogas ilícitas. Esta clasificación es diferente de la determinación sobre el cumplimiento de los compromisos antidrogas.
