PortadaHomeRadioCentro

Ecuador: junio 24, 2026

Ecuador Continental:

Ecuador Insular:

Ecuador, junio 24, 2026
Ecuador Continental: 20:01
Ecuador Insular: 20:01

Ecuador, junio 24, 2026

Trump regresó a la Casa Blanca: lo que cambió en 2025 y cómo sacudió al mundo

Imagen de Por: L. Páramo

Por: L. Páramo

Ultima actualización: 2025-12-29 21:45:46

La segunda presidencia de Donald Trump comenzó el 20 de enero de 2025 cuando asumió su cargo como el 47.º presidente de EE.UU. Foto Anne Rose Layden for the New York Times

La cronología Trump del año 2025

Donald Trump regresó a la Casa Blanca el 20 de enero de 2025 y prometió realizar una serie de reformas que, como dijo, “devolverían el sentido común” a Estados Unidos. En menos de 365 días en el poder adoptó frenéticamente una serie de controvertidas medidas legitimadas por el voto de más de 70 millones de personas.

Sin embargo, la gestión de asuntos como la migración y la economía han afectado su popularidad, elevando sus índices de desaprobación. A nivel doméstico, ¿qué pasó en la primera potencia occidental durante este 2025? Veamos.

La vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca, es un acontecimiento que ha marcado el ritmo político del calendario internacional. Siguiendo la dinámica de años anteriores, los acontecimientos de los últimos doce meses han confirmado que el sistema internacional avanza hacia un escenario cada vez más convulso y fragmentado.

Conflictos estancados como el de Ucrania continúan abiertos pese a los intentos fallidos de alcanzar —o imponer— una salida a la guerra. En Gaza, el alto al fuego ha llegado después de meses de recrudecimiento del conflicto, un escalada regional con ataques sobre Irán y una declaración de hambruna por parte de la ONU en el territorio palestino; mientras, el eje franco-alemán, tradicional motor de la Unión Europea, se ha visto debilitado por profundas crisis políticas internas.

Adiós, Joe Biden, adiós

Tan pronto volvió, rayó la cancha y dejó ver a todos que rompía con la etapa de Joe Biden y con el papel tradicional de Estados Unidos como garante del orden liberal internacional.

Su agenda se ha articulado en torno a un repliegue estratégico hacia los asuntos considerados “propios”, la recuperación de una lógica de esferas de influencia, la confrontación económica con China y la promesa de devolver competitividad a la economía estadounidense. En ese marco se inscriben sus reiterados anuncios de que resolvería la guerra de Ucrania, pondría fin a varios conflictos abiertos y corregiría los desequilibrios del comercio global.

Su forma de hacer política, basada en titulares constantes, ha dominado la agenda mediática internacional a lo largo de todo el año. Desde su toma de posesión el 20 de enero, Trump ha llegado a afirmar que había resuelto “ocho guerras”, ha anunciado el cierre de la principal agencia estadounidense de ayuda al desarrollo, la USAID, y ha protagonizado una escalada militar a gran escala en el Caribe, su vecindad estratégica inmediata.

Maduro, no le quita el sueño y con China, es un pulseo constante

Un gran despliegue naval estadounidense frente a las costas de Venezuela, presentado oficialmente como una operación contra el narcotráfico, ha sido utilizado de facto como instrumento de presión política sobre el régimen de Nicolás Maduro. La magnitud del operativo y la retórica empleada por Washington han avivado, hasta finales de año, las especulaciones sobre una operación destinada a provocar un cambio de régimen en Caracas.

Paralelamente, Trump ha profundizado la guerra comercial con China, impulsando la venta —reiteradamente aplazada— de las operaciones de TikTok en EE.UU. a empresas estadounidenses o imponiendo aranceles generalizados a las importaciones chinas. También ha roto definitivamente con la Unión Europea, manteniendo una relación casi instrumental con la OTAN e imponiendo aranceles al bloque, además de endurecer su discurso contra los veintisiete, a los que acusa de aprovecharse del paraguas de seguridad estadounidense.

Como empresario convertido en presidente, Trump ha impuesto una diplomacia abiertamente transaccional. La ayuda a Ucrania ha sido condicionada al acceso a minerales estratégicos, se han lanzado propuestas tan polémicas como la transformación de Gaza en un resort turístico, y han reaparecido ideas del pasado como la compra de Groenlandia o el control del canal de Panamá, todas ellas expresiones de una concepción del poder basada en la rentabilidad y el interés directo.

Rusia y Ucrania

Tras su pletórico regreso a la Casa Blanca, haciendo historia como el primer presidente convicto en tomar posesión en Estados Unidos, el mandatario impulsó un frágil acuerdo de alto el fuego en Gaza, que en gran medida sigue sin cumplirse, y mantuvo una reunión clave con Vladímir Putin. Al mismo tiempo, se ha consolidado como un actor central en las negociaciones para intentar poner fin al conflicto entre Rusia y Ucrania.

El año cierra con la presentación de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional, que actúa como broche definitivo a este giro proteccionista y hemisférico, confirmando que 2025 no ha sido solo el año del regreso de Trump, sino el de la consolidación de un cambio profundo en la forma en que Washington se relaciona con el mundo.

Desde su retorno al Despacho Oval, Donald Trump ha transformado al poder ejecutivo con distintas acciones que van desde el uso de poderes de emergencia para desplegar a la Guardia Nacional en las ciudades hasta los ataques contra las ramas del poder que deberían hacerle contrapeso, como el Congreso y las Cortes Federales.

Pero también ha firmado múltiples órdenes ejecutivas con impacto directo en el tejido social y la identidad cultural de la Unión Americana, decisiones cuyo impacto puede extenderse por décadas.

Para la analista política Yamile Pino, “la Presidencia de Trump es fuerte porque no solo tiene el control de la Casa Blanca sino también del Tribunal Supremo y de muchas de las cortes federales. Eso está permitiendo implementar todas las políticas y acciones que ha decidido en este primer año”.

Trump parece decidido a cambiar muchas de las reglas y formas -antes intocables- y dejar huella en la historia de Estados Unidos, todo en una delgada línea que empieza a costarle en aprobación.

El uso de la Guardia Nacional como tenaza

Guardia Nacional de California montan guardia mientras la gente asiste a una manifestación contra las redadas federales de inmigración, en Los Ángeles, California, EE. UU., el 9 de junio de 2025. Reuters/David Ryder

Todo empezó con la militarización en la frontera sur para impedir el cruce de migrantes, que, en efecto, ha disminuido en un 95 por ciento, según cifras del Departamento de Seguridad Nacional.

Sin embargo, según expertos legales, esto podría constituir una violación de la ley Posse Comitatus de 1878, que prohíbe que los soldados sean desplegados en el territorio nacional y utilizados para garantizar el orden público.

Ante las críticas, la Casa Blanca dijo que solo se encargan de notificar la presencia de migrantes o criminales, mientras que las detenciones quedan a cargo de la Patrulla Fronteriza, excepto en territorios bajo la jurisdicción del Departamento de Guerra, que fueron transformados de facto en una base militar, y, por tanto, en un delito de invasión para quienes crucen por allí.

En julio, los soldados llegaron a las ciudades, con el despliegue de la Guardia Nacional en Los Ángeles, California, para controlar las manifestaciones contra las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Radical reducción del índice delictivo

En agosto, Trump tomó el control de la Policía de Washington, D. C., y ordenó el despliegue de la Guardia Nacional, argumentando las altas tasas de criminalidad, a pesar de que los datos de las autoridades locales registraban las cifras más bajas en 30 años.

Actualmente, en efecto, la tasa de homicidios en Washington bajó un 31 por ciento comparado con noviembre de 2024 y cuatro de cada cinco asesinatos han sido resueltos, según datos de la Policía.

William Muhammad es afroestadounidense y propietario de un camión de café en el sureste de Washington, DC. Para él, el despliegue era necesario porque su camión era blanco de robos una vez por semana. Aún así, expresa preocupación por los arrestos “injustos” dentro de su comunidad.

“El crimen ha bajado obviamente porque hay más Policía, más Guardia Nacional y la gente lo piensa dos veces antes de salir aleatoriamente a cometer crímenes. Es más seguro en las comunidades negras, pero muchas personas han sido arrestadas equivocadamente solo por estar en el lugar incorrecto en el momento incorrecto, por hacer algo que es legal en DC como tomarse una cerveza o fumar marihuana”, dice a France 24.

Más de un tercio de las casi 220.000 personas detenidas por agentes del ICE en los primeros nueve meses del Gobierno de Donald Trump no tenían antecedentes penales, según datos de la Universidad de California en Berkeley citados por el ‘The New York Times’.

En su discurso pronunciado en directo desde la Casa Blanca, Donald Trump mantuvo su rumbo económico y criticó duramente a Biden y a los inmigrantes el miércoles 17 de diciembre de 2025. © Doug Mills, Reuters

Tras el operativo en Washington, Trump extendió los despliegues a Memphis, Tennessee; a Charlotte y Raleigh, en Carolina Del Norte y a Nueva Orleans, en Louisiana. También amenazó con hacer lo mismo en Chicago, Illinois; Portland, Oregon; Baltimore, Maryland e incluso Nueva York.

Decisiones con impacto directo en el tejido social

El presidente Trump también ha atacado a la prensa, a universidades y museos, e incluso a firmas de abogados. En varios casos ha tenido éxito al condicionar ayudas federales con la implementación de muchas de sus políticas contra la diversidad.

Decisiones como el veto a la participación de atletas trans en deportes femeninos, la eliminación del género no binario en documentos y la declaración del inglés como el idioma oficial de Estados Unidos son susceptibles a impactar en la identidad de la nación.

La rencillas con la prensa

En febrero, Trump ordenó el cierre de la ‘Voz de América’, un servicio periodístico que se estableció durante la Segunda Guerra Mundial contra la propaganda nazi. El magnate republicano le acusó de divulgar «propaganda radical».

Icopo luzi, uno de los miles de periodistas que perdió su empleo, dijo a France 24 que “cerrar la ‘VOA’ crea un vacío gigante porque en lugares como Afganistán o como Filipinas, no hay muchos medios y ahora que no está la VOA, entraron los chinos, los rusos, que ellos sí que hacen propaganda porque no son independientes”.

Las decisiones del presidente Donald Trump han generado un intenso debate sobre su legalidad y los límites que tiene el poder ejecutivo en Estados Unidos, mientras modestos movimientos de protesta se han alzado a lo largo del año para recordarle que «no es un rey».

En tanto, la mayor prueba de fuego llegará en noviembre de 2026, cuando se renueva la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, lo que abre la oportunidad al regreso a un sistema efectivo de contrapesos.

Un showman, líder de una potencia

Trump es un gran ‘showman’ que nos ha dejado momentos y frases que son difíciles de olvidar. Además de autoproclamarse candidato al Nobel de la Paz y de ofenderse cuando la galardonada fue María Corina Machado, el mandatario estadounidense no pierde la ocasión de publicar en las redes sociales o soltar alguna expresión lapidaria que, sabe, dará la vuelta al mundo. Revisemos algunas de sus frases más comentadas en el 2025.

1. «Vamos a acabar con esos hijos de perra»

La tensión entre el régimen chavista de Maduro y la Administración Trump no ha hecho más que aumentar en los últimos meses. Trump ha mandado a buena parte de su músculo militar al Caribe para, en sus palabras, frenar el narcotráfico del Cártel de los Soles a Estados Unidos, organización que, mantiene, está encabezada por Nicolás Maduro, por quien ha ofrecido una recompensa de 50 millones de dólares (43 millones de euros).

La Administración Trump envió el portaaviones Gerald R. Ford, el mayor del mundo, para reforzar su campaña antidrogas en la zona. Por su lado, Maduro pidió ayuda a los indígenas de la zona y pidió a la población civil armarse y preparase para luchar si fuera necesario.

Entre ambos gobiernos no han hecho más que enviarse reproches, acusaciones de imperialismo e intereses petroleros e insultos. Este mismo mes de diciembre, Trump llegó a decir que acabaría con esos «hijos de perra», refiriéndose a los narcotraficantes.

2. «Son basura, no los quiero en Estados Unidos»

El dilema de la inmigración supone un gran reto para la mayoría de los países occidentales, los cuales enfrentan críticas y presiones para lograr un equilibrio que permita tener una sociedad pacífica y respetuosa. Algunos países del sur de Europa, como España, sufren una fuerte presión migratoria que pone sobre la meta retos y problemas que los Gobiernos deben solucionar.

Donald Trump no ha escondido su negativa a recibir inmigrantes sin control, ya en su primer mandato el muro en la frontera con México fue una parte fundamental de su retórica presidencialista. Hace unos días, en unas declaraciones en la Casa Blanca, Trump dijo que los somalíes debían volver a sus países: «No tienen nada, solo andan por ahí matándose entre ellos». «Su país apesta», comentó en relación a la situación de Somalia tras calificar a sus ciudadanos de «basura». El presidente republicano eliminó las protecciones de deportación de somalíes, vigentes en EE.UU. desde el año 1991, cuando Somalia cayó en la anarquía.

3. «Sus países se están yendo al infierno»

Durante la 80ª Asamblea General de Naciones Unidas celebrada en Nueva York, Trump no dudó en criticar la gestión de la inmigración de los líderes europeos. Les acusó de permitir una inmigración descontrolada y de poner en riesgo la seguridad de sus ciudadanos y naciones. «Están destruyendo sus países… Europa está en serios problemas», sentenció.

4. «Cállate, cállate, cerdita»

La corrección política no es una de las virtudes de Donald Trump, durante un viaje en el Air Force One, llamó «cerdita» a la periodista Catherine Lucey, corresponsal de ‘Bloomberg’ en la Casa Blanca, cuando ésta trató de formular una pregunta adicional sobre Epstein, Trump se giró hacia ella y le respondió: «Silencio. Tranquila, cerdita».

5. «Está jugando con la tercera guerra mundial, usted no tiene cartas»

Hasta la fecha, Estados Unidos era el aliado más férreo de Ucrania. Durante el Gobierno de Biden, Zelenski gozó de la ayuda militar de los norteamericanos en su contienda contra Rusia. Sin embargo, la llegada de Trump a la Casa Blanca hizo tambalearse esa alianza que había mantenido a Ucrania haciendo frente al Kremlin.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, y el de Estados Unidos, Donald Trump, en un encuentro tenso en la Casa Blanca el 28 de febrero de 2025. Photo by Shutterstock

En febrero, durante una reunión en Washington, Trump y su vicepresidente, JD Vance, arremetieron contra el presidente ucraniano acusándole de no querer buscar un acuerdo para acabar con la guerra. El vicepresidente estadounidense tachó al mandatario ucraniano de irrespetuoso por debatir con el presidente estadounidense frente a los medios. La visita terminó abruptamente sin que se firmara el acuerdo de minerales que pretendían rubricar. Tras la misma, numerosos líderes europeos mostraron su apoyo a Zelenski.

6. «Quizá deberíais de expulsar a España de la OTAN»

La relación entre el Gobierno de Sánchez y la Administración Trump nunca ha sido demasiado buena. Si bien es cierto que Sánchez visitó al presidente Trump durante su primer mandato, los choques entre ambos ejecutivos en esta segunda etapa de Trump no han hecho más que reproducirse.

El gasto de Defensa de España ha supuesto un auténtico escollo para Trump que ha calificado al país de insolidario e irrespetuoso. Durante una reunión de la Alianza Atlántica en La Haya, el político se mostró molesto con la actitud de Pedro Sánchez y su negativa a aumentar el gasto en Defensa al 5% del PIB. «Todos los demás países de la OTAN lo aumentaron al 5%, y España lo está haciendo muy bien a costa nuestra. Así que no estoy contento con España».

7. «Estos países nos están llamando, están locos por llegar a un acuerdo»

El año presidencial de Trump comenzó con un anuncio de aranceles que desató un terremoto en los mercados bursátiles mundiales. El presidente impuso tasas a numerosos países con diferentes pretextos.

8. «No quiero ser un gracioso ni un listillo, pero la Riviera de Oriente Medio… Esto podría ser maravilloso»

La guerra en Gaza entre Israel y Hamás, desatada tras los atentados del grupo palestino contra ciudadanos israelíes el 7 de octubre de 2023, ha dejado más de 70.000 muertos. Durante buena parte del año, EE.UU. estuvo negociando una paz, con la ayuda de otros mediadores como Qatar, Egipto y Turquía. Finalmente el alto al fuego se firmó el 10 de octubre de 2025, aunque los ataques en la Franja no han cesado.

9. «Vamos a cambiar el nombre de Golfo de México por el Golfo de América»

Trump comenzó su nuevo mandato con varias decisiones rocambolescas y cumpliendo una promesa de campaña: desarrolló su lado cartógrafo y cambió el nombre al Golfo de México por el Golfo de América. «Es un hermoso nombre y es apropiado». La zona supone un cruce de gran relevancia para el comercio internacional.

Este accidente geográfico fue reconocido por primera vez por un europeo en 1508, más concretamente por el explorador español Sebastián de Ocampo. Cinco años más tarde, el mítico Ponce de León se convirtió en el primer europeo en realizar un desembarco en las costas del golfo. No fue hasta 1540 hasta que el golfo fue nombrado como Golfo de México, aunque también se referían al mismo como también se le llamaba Golfo de Nueva España.

Trump hizo que Google nombrara en sus mapas la zona como Golfo de América, mientras la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, demandó a la tecnológica por el cambio.

10. «El cambio climático es la mayor estafa de la historia»

El magnate es una de las personas más escépticas y críticas con el cambio climático y sus consecuencias. Hace unos meses argumentó frente a ONU que la apuesta por energías renovables está «frenando el progreso de la humanidad».

Mientras cada vez más lugares sufren las consecuencias extremas del clima, el líder republicano mantiene que el cambio climático es una estafa. «Este cambio climático es, en mi opinión, la mayor estafa jamás perpetrada contra el mundo. Todas estas predicciones hechas por las Naciones Unidas y muchos otros, a menudo por razones erróneas. Fueron hechas por personas estúpidas que han costado fortunas a sus países y no han dado a esos mismos países ninguna posibilidad de éxito. Si no se alejan de esta estafa verde, sus países van a fracasar».

Aún quedan tres años más de mandato de uno de los presidentes que más portadas y noticias copa día a día, tres años más en los que Trump nos seguirá dando titulares y entreteniendo con sus ocurrencias.

Compartir este articulo

Facebook
Twitter
Scroll al inicio