Un insólito descuido administrativo, o una posible red de complicidad interna, permitió que Justo Antonio Pacheco Jara saliera caminando por la puerta principal del Centro de Privación de Libertad N°2 de Quevedo, el pasado 3 de febrero.
El ahora prófugo aprovechó una boleta de excarcelación emitida para otro interno con su mismo apellido para burlar todos los filtros de seguridad del centro penitenciario.
Tras la detección de la evasión, una fiscal dispuso la aprehensión de seis servidores encargados de los filtros de seguridad y trámites legales. Entre los detenidos figuraron una asesora jurídica, dos policías y tres agentes de seguridad penitenciaria.
Audiencia de flagrancia y medidas cautelares
Durante la audiencia de flagrancia celebrada ayer 4 de febrero, se detalló que el centro contaba con apenas once agentes para custodiar a más de mil internos y que el personal carece de herramientas digitales para verificar identidades en tiempo real.
La magistrada no dictó prisión preventiva para los implicados por ser funcionarios públicos sin riesgo inminente de fuga. La asesora jurídica y los tres agentes penitenciarios fueron formalmente procesados y recibieron medidas cautelares alternativas, consistentes en la prohibición de salida del país y la presentación periódica semanal ante la Fiscalía.
El proceso se desarrollará bajo procedimiento directo y la audiencia de juicio ha sido programada para el próximo 24 de febrero.
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