Un tribunal federal de apelaciones dictaminó este viernes 24 de abril que la suspensión del asilo en la frontera sur emitida por el presidente estadounidense Donald Trump es ilegal, lo que supone un golpe a la política migratoria de la Casa Blanca.
La medida emitida por Trump el primer día de su mandato citaba una “invasión” como argumento para negar la protección de asilo a personas en riesgo de persecución, con lo que evadía la Ley de Inmigración y Nacionalidad.
Pero un panel del Tribunal de Apelaciones del Distrito sostuvo este 24 de abril, que el mandatario no puede eludir las leyes aprobadas por el Congreso que permiten a los extranjeros solicitar asilo.
«Denegar el asilo de un solo golpe, sin información alguna sobre los individuos afectados, ignora necesariamente todo riesgo de persecución que estos enfrentan al ser obligados a regresar a su lugar de origen», sentenció el tribunal.
El Ejecutivo estadounidense se permitía deportar a los solicitantes de asilo que cruzan la frontera sin permitirles pedir protección.
El fallo representa una victoria para la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), el Centro Nacional de Justicia para Inmigrantes y el Proyecto de Derechos Civiles de Texas, que presentaron la demanda en nombre de varias organizaciones que brindan servicios legales a solicitantes de asilo y a un grupo de extranjeros afectados por la política.

