El senador Flávio Bolsonaro y el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva irán a balotaje en Brasil el 25 de octubre, después de que en la primera vuelta de las presidenciales el conservador aventajara por sorpresa al izquierdista.
Flávio Bolsonaro se describe a sí mismo como «más moderado» que su controvertido padre, el expresidente Jair Bolsonaro, condenado por el golpismo.
Flávio Bolsonaro obtuvo el 47,03% con 56.103.627 votos y Lula da Silva el 45,16% con 53.875.105 votos al 99,99% de los votos escrutados, según el Tribunal Electoral de ese país.
Lula, personalidad política de 80 años, busca un cuarto mandato y ha hecho de la soberanía su bandera electoral.
El hombre de izquierda advierte contra la presión del presidente estadounidense, Donald Trump, quien extiende su área de influencia en la región con gobiernos de derecha en Argentina, Chile o Colombia.
El 25 de octubre de 2026 se celebrará la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil.
Unos 160 millones de ciudadanos estaban convocados a sufragar
Trump no ha respaldado explícitamente hasta ahora a Flávio Bolsonaro pero ha dicho que sigue «muy de cerca» las elecciones. En los mitines de Flávio Bolsonaro, sus simpatizantes agitaron banderas estadounidenses e imágenes de Trump.
En pocos meses, Flávio Bolsonaro casi iguala a Lula en las encuestas, incluso después de que se supiera que era investigado por corrupción en la financiación de una película biográfica sobre su padre.
Lula, reconocido por los programas sociales que sacaron de la pobreza a millones de personas a principios de siglo, regresó al poder en 2023, después de ir preso por un enorme escándalo de corrupción y de que sus condenas fueron anuladas por motivos de forma.
Durante el tercer mandato de Lula, la inflación se mantuvo a raya y el desempleo cayó, pero los brasileños se quejan del alto costo de vida y se quejan por la delincuencia.
