Ecuador se ubica en el puesto 48 de países con un “pasaporte poderoso”, así denominan a los países que tienen libertad para movilizarse sin visa a otras naciones. The Henley Passport Index es el listado donde se actualiza el número de destinos. El índice se actualiza mensualmente y Ecuador ya está en el puesto 48 y ha alcanzado su mejor ubicación en este ranking desde el 2006. ¿Qué significa una buena ubicación en ese ranking de pasaportes? Significa que los ecuatorianos con un pasaporte vigente pueden ingresar a 93 países sin visa, sin visado, sin más presentación que el documento del pasaporte. Cabe aclarar que aún no hay acceso al espacio Schengen de Europa. Entre los países a los que podemos viajar sin visa: Argentina, Brasil, Chile, China, Islas Caimán, República Dominicana, Egipto, El Salvador, Hong Kong (RAE de China), Indonesia, Macao (RAE de China), Panamá, Corea del Sur, Turquía, suman 93 países. Ok, ahora, vamos a cuidarlo y a evitar que sea hackeado Un «hackeo de pasaporte» se refiere a la vulneración de sistemas informáticos que almacenan información de viaje y de identidad. Este tipo de incidente no afecta al pasaporte físico que llevas en el bolsillo, sino a los datos digitales vinculados a tu pasaporte. La tecnología incorporada en documentos modernos abrió un nuevo escenario, menciona una publicación de El Clarín. En ese contexto, hay que tomar medidas para evitar robos electrónicos o hackeos, y el elemento de protección lo tienes en la cocina: el papel de aluminio. Envolver el pasaporte en papel de aluminio, ¿sirve? La mayoría de los pasaportes actuales son electrónicos, eso significa que incluyen un chip RFID (identificación por radiofrecuencia) que almacena datos como nombre, fecha de nacimiento y fotografía. Este sistema agiliza controles migratorios, pero también abre el debate sobre posibles accesos no autorizados, ante ello, el papel de aluminio sí aparece como una solución casera. Su utilidad se basa en un principio físico llamado “jaula de Faraday”: el aluminio bloquea las ondas electromagnéticas externas. De esta forma, el chip del pasaporte queda aislado y no puede ser leído por dispositivos cercanos. Con esto logras: Protección de datos. El aluminio actúa como barrera frente a lectores RFID. Bloqueo de señales. Evita que ondas electromagnéticas lleguen al chip. Prevención de “skimming”. Reduce el riesgo de escaneos no autorizados. Es un método simple que no requiere dispositivos especiales. Este tipo de protección también se utiliza en otros objetos con tecnología similar, como tarjetas de crédito sin contacto. Sin embargo… Especialistas advierten que no es una solución perfecta. El papel de aluminio puede romperse, lo que reduce su efectividad y entonces podría dejar pasar la señal. Como alternativa, existen fundas diseñadas con bloqueo RFID, que utilizan el mismo principio pero con mayor durabilidad y practicidad. Otra cuestión a tener en cuenta: envolver el pasaporte de forma permanente puede resultar incómodo o generar demoras en controles, por lo que suele recomendarse solo en situaciones específicas. Pero, atención, el uso de papel de aluminio, NO es un mito ni un truco sin fundamento. Sí funciona. Se trata de una aplicación simple de principios físicos conocidos, adaptada a un contexto donde la protección de la información personal adquiere cada vez más relevancia.