La nueva administración del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), se ha planteado como primeros objetivos combatir los grandes males que afronta el organismo.
Consultado por “Punto de Orden”, el presidente de la entidad, Edgar Lama, citó como esos problemas a la corrupción, la burocracia y la incompetencia.
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Lama repasó algunos de los hallazgos detectados, en sus primeros días de gestión.
No les importan los afiliados

El directivo lo dijo con todas las palabras: a ciertos funcionarios del IESS no les importa el sufrimiento de los afiliados, y mucho menos el manejo eficiente a nivel financiero.
Como ejemplo mencionó que la institución, tiene entre sus activos numerosos bienes inmuebles que no aportan en nada, sino que más bien generan gastos por mantenimiento e impuestos prediales.
Otros están sobrevalorados o subvalorados, o fueron arrendados a precios ridículos.
Este y otros problemas obligan a “poner en orden la casa”, y buscar un equilibrio que alivie el déficit en el fondo de pensiones.
“Autonomía” fomenta mafias

En cuanto al manejo de salud, Lama fustigó la atribución que concedió el gobierno de Rafael Correa a los hospitales, para que compren medicinas en los montos que consideren, y a los proveedores que les diera la gana. Es decir, se destinaron presupuestos enormes a discreción del gerente de turno.
Como resultado, las casas de salud fueron “capturadas” por las mafias y los Grupos de Delincuencia Organizada (GDOs), hasta convertirse en botín político.
De ahí su objetivo de unificar las adquisiciones de medicinas, para todos los hospitales del país, y solo a laboratorios reconocidos y con garantías, lo cual descartará los sobreprecios.
Para ello planifica reformar la normativa de contratación pública, y establecer procedimientos que eviten manejos irregulares.
Se cumplirá con prestadores
Lama reconoció que el IESS mantiene fuertes deudas con los prestadores privados de salud, que reciben a los pacientes derivados. Sin embargo, aclaró que gran parte de estas obligaciones vienen de gobiernos anteriores, que el actual trata de cubrir en la medida de sus posibilidades.
Solo en este año, el régimen ha pagado 350 millones de dólares a prestadores.
El directivo precisó que en el caso de los grandes acreedores, como Solca, se buscarán acuerdos de pago, pues el principal objetivo es que los afiliados continúen recibiendo atención.
Finalmente, reiteró que no habrá incremento en los aportes de los afiliados, ni en los plazos para las jubilaciones, pese a los problemas en el fondo de pensiones. El IESS buscará cubrir el déficit por otros caminos, sin afectar a los usuarios.

