Cientos de palestinos se reunieron la noche del martes entre los escombros de un edificio destruido en la ciudad de Gaza para seguir el partido entre Egipto y Argentina por los octavos de final del Mundial 2026. En una explanada del barrio de Al Rimal, familias enteras observaron el encuentro desde una pantalla gigante, mientras los restos de edificaciones bombardeadas sirvieron como improvisadas gradas.
Con banderas egipcias y cánticos durante el himno nacional, los asistentes vivieron el partido como si se tratara de su propia selección. Para muchos habitantes de Gaza, el respaldo a Egipto responde a los lazos históricos y geográficos entre ambos pueblos, además del apoyo público que ha expresado el seleccionador Hossam Hassan hacia la causa palestina.
Durante el encuentro, Egipto sorprendió al ponerse en ventaja 2-0 con goles de Yáser Ibrahim y Mostafa Ziko, pero Argentina remontó y terminó imponiéndose 3-2, sellando su clasificación a los cuartos de final del Mundial. A pesar de la eliminación, los aficionados palestinos continuaron expresando su respaldo a la selección egipcia.

El gesto de Hossam Hassan, quien días antes ondeó una bandera palestina y calificó el sufrimiento del pueblo de Gaza como una «vergüenza para el mundo», incrementó el apoyo de los gazatíes hacia Egipto. Sus declaraciones fueron ampliamente compartidas en la Franja, donde incluso aparecieron murales con su imagen y mensajes de agradecimiento.
La jornada también estuvo marcada por la tragedia. Mientras se disputaba el partido, un ataque aéreo israelí acabó con la vida de Mohamed Al Wahidi, director de la Oficina de Mujtares y Notables del Comité Egipcio de Socorro para Gaza. La noticia se conoció entre los asistentes a través de sus teléfonos móviles, recordando que, pese al ambiente futbolístico, la guerra continúa golpeando a la población del enclave.
