La producción petrolera del Ecuador pasa por horas bajas, debido a los daños que sufrieron el Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) y el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP).
Y aunque ambas tuberías ya fueron reparadas y están en funcionamiento, la explotación de crudo todavía no llega a los niveles esperados.
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Para el presidente de la Cámara de Energía, Roberto Aspiazu, el problema también es burocrático.
Licencias ambientales a paso lento
Consultado por “Punto de Orden”, Aspiazu recordó que existen en renegociación 17 contratos petroleros: 7 a cargo de Petroecuador, y los 10 restantes del Ministerio de Energía.

Todos ellos significarían una inversión de 1.377 millones de dólares, y permitirían aumentar la producción en más de 100.000 barriles diarios.
Sin embargo, la lentitud en la emisión de las licencias ambientales demora la expansión.
Aspiazu explicó que el tema es de enorme importancia para el país, pues con los permisos en mano, los inversionistas podrían incluso llegar a un incremento de 200.000 barriles diarios de crudo.
Sostenibilidad fiscal
Un problema similar existe con las licencias de sostenibilidad fiscal, a cargo del Ministerio de Economía.
Estas autorizaciones deberían tardar no más de 45 días, pero en algunos casos se gestionan durante 9 meses, lo cual bloquea la inversión.
La inversión está ahí, y no hay que buscarla en el exterior. Simplemente hay que agilizar los trámites, señaló el dirigente empresarial.
Aspiazu recordó que Petroecuador tiene 22 bloques. Sin embargo, habría que preguntarse cuántos explota de forma eficiente.

