Este sábado, y bajo un multitudinario acompañamiento, la Virgen del Cisne emprende su viaje de regreso a su santuario.
La imagen es considerada milagrosa, y cuenta con millones de devotos en todo el país.
Peregrinación
Como todos los años, el 20 de agosto pasado la Virgen, con un acompañamiento de alrededor de 20.000 personas, fue trasladada desde su santuario del Cisne a la capital provincial.

Un trayecto de 75 kilómetros, cargados de cantos, rezos y ofrendas florales, que mucha gente realiza sin fallar.
Tras permanecer estos 70 días en el Altar Mayor de la iglesia Catedral de Loja, el sábado inicia el retorno a su Santuario–Basílica.
Para el recorrido de retorno, la imagen contará con vestimentas confeccionadas con flores, como expresión de devoción y gratitud por sus prodigios.
Antes de salir rumbo a su santuario, la Diócesis ha previsto para la tarde y noche del viernes una procesión por las calles del centro de la ciudad de Loja, y un Eucaristía campal de despedida en el portal de la Catedral.
El día 1 de noviembre, a las 6 de la mañana, habrá la última Misa, tras lo cual empezará la caminata, con escolta de honor de la Policía Nacional.

