Primicias .- El candidato presidencial por la alianza Acción Democrática Nacional, Daniel Noboa, dijo a PRIMICIAS que, si gana las elecciones, convocará a una consulta popular en los primeros 90 días de gobierno. Daniel Noboa Azín tiene 35 años y aspira a llegar a la Presidencia de la República por la alianza Acción Democrática Nacional, integrada por Pueblo, Igualdad y Democracia (PID, del primo del expresidente Lenin Moreno) y Mover (antes Alianza PAIS). Hijo del magnate ecuatoriano Álvaro Noboa y de la doctora Anabella Azín, Noboa fue el primer postulante en inscribir su candidatura en el Consejo Nacional Electoral (CNE), junto a su compañera de fórmula Verónica Abad. Noboa Azín es ecuatoriano-estadounidense y tiene una carrera empresarial en inversiones, entretenimiento, logística y financiera. Fue asambleísta por la provincia de Santa Elena hasta mayo de 2023, cuando el presidente Guillermo Lasso firmó la muerte cruzada. En el legislativo, Noboa presidió la Comisión de Desarrollo Económico. Ahora quiere ser el primer miembro de la familia en llegar a Carondelet, luego de los cinco intentos de su padre, el empresario bananero Álvaro Noboa. ¿Por qué quiere llegar a la Presidencia de la República en un momento tan crítico para el país? Por eso mismo, porque es un momento crítico. Si todo estuviese lindo, si estuviéramos viviendo como en Dinamarca o Noruega, pues no habría necesidad de hacerlo. Estaría en mi casa, con mis hijos, pasándola lindo, enfocándome en mis negocios y en paz. Pero el país no está en paz y esto complica las cosas, no solo para mi familia, sino para todos los ecuatorianos. Es un momento clave, para el cual me he preparado muchos años. ¿Cuáles son los tres temas urgentes que atenderá si llega a la Presidencia? Seguridad, desarrollo económico y salud. La gente sabe que el principal problema de Ecuador es la inseguridad. Más del 50% lo dice, pero cuando se le pregunta cuál es el principal problema, la gente responde que es la falta de empleo, la economía y la falta de dinero. La falta de empleo genera mayor inseguridad, mayor delincuencia, y grupos narcoterroristas pueden captar integrantes con facilidad. ¿Está consciente de que solo tendrá tiempo para lidiar con los efectos del fenómeno de El Niño y trabajar en temas económicos urgentes por el año y medio que durará el gobierno? Sí, yo no lo veo como un año y medio, sino como un proyecto que originalmente iba a empezar en 2025 y que ahora comenzará este año. En año y medio solo se pueden sentar las bases, dejar una consulta popular bastante clara, que se hará en los primeros 90 días de gobierno, con diez preguntas, leyes económicas urgentes cada mes y decretos para agilitar las cosas. La consulta tiene conceptos como el rol de las Fuerzas Armadas, protección y seguridad para funcionarios honestos del sistema judicial, una reforma tributaria y un cambio en las cárceles. ¿Qué le garantiza un respaldo legislativo a sus proyectos? Primero buscaremos sacar la mayor cantidad de curules, aspiramos a 30, y con eso tener una base. Hay que llegar a acuerdos políticos. Lo peor que se puede hacer en la política es traicionar o romper acuerdos. Ese fue el problema de este gobierno y no queremos que nos pase a nosotros. Este gobierno se pelea con el que compartió papeleta el primer día de la Asamblea y una semana después se pelea con la primera fuerza política que era el correísmo. Entonces se partió la Asamblea y qué más le quedó, aliarse con Pachakutik, que es lo más distinto a Guillermo Lasso, y con la Izquierda Democrática. Esa alianza nunca iba a ser sostenible. ¿Y usted con quién está dispuesto a aliarse? Estoy dispuesto a conversar con todos, como lo hice en el periodo pasado como asambleísta. Logramos 11 leyes con más de 100 votos, lo que significa que logramos consensos y yo no tenía una bancada, era solito. El riesgo país superó los 1.800 puntos en la primera semana de junio por la incertidumbre política y la volatilidad del precio del petróleo. ¿Cómo resolverá esto? La volatilidad del precio del petróleo no la puede solucionar un país que solo produce 600.000 barriles. Lo que sí se puede hacer es combatir la corrupción y sacarle más provecho a esos barriles. Por ejemplo, todas las ventas spot que salgan de Ecuador se pueden convertir en barriles refinados en el país por medio de Alianzas Público Privadas, es decir dinero de un inversionista bajo el control del Estado. Se pueden resolver los problemas de las refinerías de La Libertad (Santa Elena) y la de Esmeraldas. De esa manera, 160.000 barriles dejarían de dar USD 5 de comisión. Son USD 800.000 diarios más en los bolsillos de los ecuatorianos. También se elimina la comisión en la importación de combustible. Lo que mueve la carga pesada, la agricultura, es el diésel. Aquí tenemos que refinar diésel, no Ecoplus, ni Ecoplus Extra. Eso ni siquiera se consume acá. Hay que enfocarse en lo que puede mejorar la productividad y competitividad de Ecuador, y eso es refinar (combustibles) aquí. “La volatilidad del precio del petróleo no la puede solucionar un país que solo produce 600.000 barriles”. Daniel Noboa También hay que bajar el costo de la electricidad con inversión pública en Transelectric. El 99% de Ecuador ni siquiera sabe que eso existe. Tenemos que bajar el costo de transmisión de USD 0,5 a USD 0,3, con inversión. En Texas o Nueva York, en Estados Unidos, tienen menos de USD 0,3 en costo de transmisión. Eso significa USD 0,2 menos por kilovatio para todos los ecuatorianos. Si gana la consulta popular sobre el Yasuní, cómo plantea resolver los USD 16.470 millones que le costaría al país asumir esta decisión? Hay diferentes cosas que se pueden hacer, ya que lo más probable es que gane el SÍ, pero le dejan un problema hermoso al nuevo