El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que para él sería “un gran honor” tomar control de Cuba, en medio de las tensiones que mantienen ambos países por el bloqueo energético que afecta a la isla.
Durante una comparecencia ante la prensa en la Casa Blanca, el mandatario señaló que podría “tomar Cuba de alguna forma”, ya sea “liberándola o tomándola”, e insistió en que tiene distintas opciones sobre la mesa respecto al futuro del país caribeño.
Trump también reiteró que su Administración mantiene conversaciones con las autoridades cubanas, aunque al mismo tiempo criticó la situación económica de la isla. Según dijo, se trata de “una nación fracasada” que carece de recursos como dinero o petróleo.
A pesar de sus críticas, el presidente estadounidense destacó algunos aspectos del país caribeño. “Tienen buena tierra y paisajes bonitos. Es una isla hermosa”, afirmó, al tiempo que mencionó que mantiene amistad con cubanos que emigraron a Estados Unidos y que lograron prosperar económicamente.

En las últimas semanas, Trump ha reiterado su amenaza de tomar control de Cuba, ya sea mediante una vía “amistosa” o por otros medios. Además, ha insistido en que el Gobierno cubano podría colapsar pronto debido a la profunda crisis económica que atraviesa el país.
Por su parte, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, confirmó recientemente que su Gobierno mantiene contactos con Washington para buscar soluciones mediante el diálogo a las diferencias entre ambos países, algo que la Casa Blanca había adelantado previamente.
La isla enfrenta una grave crisis energética. Esta semana registró un nuevo apagón nacional, el sexto en los últimos 18 meses, en medio de una situación que se ha agravado desde 2024 y que se profundizó tras el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, una medida que ha golpeado con fuerza la economía y ha incrementado el malestar social.
