Willie Colón. Ha fallecido el maestro de la salsa a los 75 años, este 21 de febrero de 2026
El mundo de la música latina está de luto. El legendario trombonista y cantante Willie Colón murió este sábado 21 de febrero en Nueva York a los 75 años, según confirmó su familia en un comunicado difundido en redes sociales. “Es con profunda tristeza que anunciamos el fallecimiento de nuestro amado esposo, padre y renombrado músico, Willie Colón. Partió en paz esta mañana rodeado de su amada familia”, escribieron sus allegados. La noticia se conoce tras varios días de rumores sobre el estado del artista, quien había sido hospitalizado de urgencia el 18 de febrero. Su deceso se habría producido por complicaciones de salud, según reporta la agencia EFE. Los deudos han pedido privacidad durante el duelo. A Colón le sobreviven su esposa, Julia Colón Craig, y sus cuatro hijos. Idilio, uno de sus grandes éxitos. Del Bronx al corazón de la salsa William Anthony Colón Román nació el 28 de abril de 1950 en Nueva York, hijo de padres puertorriqueños, y creció en el sur del Bronx. Desde niño se volcó a la música; primero con la trompeta y luego con el trombón, instrumento que se transformaría en su sello personal. A los 15 años firmó con el naciente sello Fania Records, fundado por Johnny Pacheco y Jerry Masucci, y a los 17 ya grababa su primera producción. La sociedad y gran amistad con Hector Lavoe Poco después, Pacheco le recomendó como cantante a un joven Héctor Pérez, conocido artísticamente como Héctor Lavoe. La sociedad Colón–Lavoe se convirtió en una de las más importantes de la salsa, tanto por su impacto comercial como por la construcción de una identidad sonora y visual propia, inspirada en los gánsteres de la ley seca de los años veinte. De esa etapa surgieron álbumes fundamentales como The Hustler (1968), Guisando (1969), Cosa Nuestra (1970), Asalto Navideño (1971), Lo Mato (1973) y The Good, The Bad, The Ugly (1975). Las letras y arreglos de aquellos discos incorporaron comentario social y una mirada sobre la experiencia puertorriqueña en la diáspora. La voz de Lavoe y la arquitectura musical de Colón dieron forma a uno de los sonidos más distintivos de la época dorada del género. En 1977, Colón inició otra alianza crucial al lanzar Metiendo Mano junto al panameño Rubén Blades. Dos años más tarde, ambos publicaron Siembra, considerado hasta hoy el álbum más trascendental en la historia de la salsa. El disco —que incluyó “Plástico”, “Buscando guayaba” y “Pedro Navaja”— elevó el estándar del género por la experimentación musical, las narrativas urbanas, además de una reflexión social sobre las apariencias, la desigualdad y la vida en Nueva York. Colón también desarrolló una carrera solista y como productor para otros artistas, produjo álbumes clave para figuras como Celia Cruz y acompañó el crecimiento solista de Lavoe. Paradójicamente, nunca obtuvo un Grammy competitivo, pese a haber sido nominado en alrededor de diez ocasiones. Como reseña el diario puertoriqueño El Nuevo Día, su obra demostró que la salsa podía ser vehículo de pensamiento y reflexión, además de celebración. Esa visión quedó plasmada incluso en pasajes más íntimos de su discografía, como la introducción hablada de “Oh, qué será”, donde, con tono de rezo, afirma: “Yo creo en muchas cosas que no he visto, y ustedes también, lo sé”. Willie Colón: «EL MALO DEL BRONX»










